La planta de Pauny ubicada en Las Varillas, provincia de Córdoba, con 450 trabajadores, atraviesa un conflicto que combina salarios impagos, falta de aportes a la obra social y la ART, y una retención de tareas dispuesta por la UOM. La empresa acumula 146 cheques rechazados por $1.028,4 millones y una deuda financiera que supera los $30.800 millones, mientras los operarios rechazan la suspensión dispuesta por la patronal y se presentan a trabajar.
La crisis de Pauny, la histórica fábrica de tractores de Las Varillas, se profundizó en las últimas semanas y dejó al descubierto un escenario laboral crítico. La Unión Obrera Metalúrgica (UOM) seccional San Francisco denunció que la empresa adeuda la segunda quincena de septiembre y la primera de octubre, además de incumplir con el depósito de los aportes patronales correspondientes a la obra social, la jubilación y la ART. Según el comunicado gremial, la firma también retiene las cuotas alimentarias que se descuentan a los trabajadores y no las ingresa a las cuentas judiciales, generándoles litigios. La situación afecta a los 450 empleados de la planta cordobesa, que en los hechos quedaron sin prestaciones médicas ni cobertura por accidentes laborales.
El conflicto escaló cuando la dirección de Pauny comunicó a los operarios que quedaban dispensados de concurrir a trabajar los días 28, 29 y 30 de octubre, argumentando una disminución de la actividad productiva y la imposibilidad transitoria de desarrollar tareas con normalidad. La medida, que buscaba extender la parálisis hasta el lunes 2 de noviembre, no fue acatada por los trabajadores, que respaldados por la UOM se presentaron igualmente en sus horarios habituales para sostener el reclamo. Ante la falta de respuestas, el gremio dispuso una retención de tareas hasta que la empresa regularice los incumplimientos denunciados.

El trasfondo financiero agrava la situación laboral. Según informó La Nación, Pauny acumula 146 cheques rechazados por falta de fondos por un total de $1.028,4 millones, todos registrados entre el 13 y el 23 de octubre, en apenas ocho jornadas hábiles. A esto se suma una deuda con el sistema financiero que, según la Central de Deudores del BCRA, ascendía a $30.817 millones a agosto de 2026, con el Banco Nación como principal acreedor por $21.587,9 millones, seguido por el Banco de Córdoba, el BBVA y el Banco Provincia. La empresa, que nació en 2002 tras la quiebra de Zanello y llegó a ser líder del mercado, atribuye la crisis a la caída de las ventas y a la competencia de tractores importados, especialmente de origen asiático.
La estrategia de la patronal para atravesar la crisis incluyó en los últimos meses una propuesta de reducir la jornada laboral a tres días por semana, con el pago del 70% del salario por los días no trabajados. La iniciativa fue rechazada por la UOM al considerar que los trabajadores ya venían soportando suspensiones y recortes desde el año anterior. Tras los incumplimientos y faltas de pago, los trabajadores ahora desconfían de la empresa.




