Escala el conflicto en Fate: Trabajadores anuncian paros totales tras pasar más de un año sin aumentos salariales

El sindicato del neumático SUTNA denunció que la empresa Fate no otorgó incrementos durante más de un año y confirmó nuevas medidas de fuerza ante lo que calificó como una política de ajuste y extorsión que afecta el salario y las condiciones de vida de las familias trabajadoras.

El gremio del neumático denunció que la empresa no otorgó incrementos durante más de un año y confirmó nuevas medidas de fuerza ante lo que calificó como una política de ajuste y extorsión que afecta el salario y las condiciones de vida de las familias trabajadoras.

El conflicto salarial en la empresa Fate volvió a escalar luego de que los trabajadores del neumático anunciaran la continuidad de su plan de lucha con paros totales de actividades, en rechazo a la negativa de la patronal a otorgar aumentos salariales desde hace más de un año. Desde el gremio calificaron la situación como un acto de “crueldad absoluta” que afecta de manera directa a las familias de los operarios.

Según denunciaron, la empresa no otorgó ningún incremento salarial durante más de 12 meses, en el contexto de inflación sostenida que deterioró fuertemente el poder adquisitivo. Los trabajadores sostienen que este accionar no solo generó un profundo malestar puertas adentro de la planta, sino que también despertó el repudio de la opinión pública, medios de comunicación y distintos organismos que tomaron conocimiento del conflicto.

A lo largo del último año, el reclamo se expresó mediante asambleas, movilizaciones, paros, cortes, denuncias públicas y acciones de visibilización a nivel nacional. El eje central del conflicto se concentra en la paritaria del sector y, particularmente, en la postura de Fate, que argumenta atravesar dificultades económicas para justificar su negativa a recomponer salarios.

Desde el sindicato recordaron que estos argumentos no son nuevos. Señalaron que Fate utilizó explicaciones similares en negociaciones anteriores, incluso durante la pandemia de 2020, cuando pretendió abonar solo el 50% de los salarios pese a recibir beneficios estatales en el marco del Procedimiento Preventivo de Crisis (PPC). A su vez, denunciaron que balances posteriores presentados por la propia empresa reflejaron ganancias de decenas de millones de dólares durante esos años, las cuales se incrementaron en ejercicios siguientes.

Para los trabajadores, existe un contraste evidente entre una patronal que “pretende actuar de forma extorsiva” y un colectivo obrero que defiende un salario de carácter alimentario. En ese sentido, rechazaron lo que consideran un intento de empujar salidas individuales y reafirmaron que la única respuesta posible es colectiva, exigiendo a la empresa que abandone lo que describen como una política de “mezquindad y sometimiento”.

En este marco, el gremio confirmó nuevas medidas de fuerza: un paro total de actividades el sábado 17 de enero, de 6 a 14 horas, y otro el lunes 19 de enero, de 14 a 22 horas. Advirtieron que, de no existir una respuesta favorable por parte de la empresa, se anunciarán acciones de mayor alcance. “El salario define la calidad de vida de nuestras familias, por eso lo defendemos con todas las fuerzas”, remarcaron desde la representación sindical.