Más de 50 sindicatos de la regional CGT Morón – Ituzaingó – Hurlingham, junto a las dos CTA locales, se concentrarán mañana en la plaza central para dar inicio a una serie de protestas en todo el país contra el ajuste y la reforma laboral del gobierno nacional.
El oeste del conurbano se prepara para una nueva jornada de protesta. Mañana, más de 50 gremios que conforman la regional CGT Morón, en conjunto con las dos Centrales de Trabajadores de la Argentina (CTA), se movilizarán por el centro de Morón en lo que será el puntapié inicial de un plan de lucha que se replicará en distintas regionales del país contra las políticas neoliberales del gobierno de Javier Milei.
La convocatoria, titulada bajo la consigna «los trabajadores decimos basta», fue lanzada a través de un comunicado de la regional. La cita es a las 10:45 horas en la Plaza Morón, ubicada en la esquina de San Martín y Buen Viaje, desde donde los manifestantes recorrerán el centro del distrito.
La marcha de Morón no es un hecho aislado. Se enmarca en el creciente malestar sindical ante la reforma laboral impulsada por el Ejecutivo nacional y el impacto de la política económica en el poder adquisitivo de los trabajadores. La regional CGT Morón, históricamente activa, busca visibilizar el rechazo a un modelo que, desde la óptica gremial, profundiza el deterioro de las condiciones de vida y laborales.
La medida cuenta con el respaldo de las cúpulas sindicales nacionales. Según la información difundida, los secretarios generales de la CGT nacional han sido invitados a participar, y se espera la presencia del cosecretario general de la central obrera, Cristian Jerónimo. La figura de Jerónimo, quien recientemente anticipó una inminente reunión del Consejo Directivo para definir nuevas medidas de fuerza, otorga un peso político significativo a la movilización.
La protesta se da en un contexto de fuerte tensión entre el movimiento obrero y el gobierno de Javier Milei. La CGT ha sido una de las voces más críticas del ajuste, manifestando su rechazo a la reforma laboral y denunciando ante la Organización Internacional del Trabajo (OIT) lo que considera un «desmantelamiento sistemático del modelo democrático de gobernanza del trabajo».
«Hoy en Argentina se está viviendo un proceso político y económico con una gran degradación cultural, con retrocesos en muchos ámbitos», señaló Jerónimo en declaraciones recientes, reafirmando que el sindicalismo no cederá «ni un centímetro» en la defensa de los derechos conquistados. La movilización de mañana en Morón, que convoca a decenas de gremios de diversos sectores, se perfila como el primer acto de una ofensiva sindical que buscará ponerle un freno a las políticas libertarias en las calles del conurbano.





