sábado, diciembre 4

Alberto le prometió al empresariado que la prohibición de despidos y la doble indemnización «no van a sostenerse en el tiempo»

Ante los empresarios del Coloquio de IDEA, el presidente Alberto Fernández aseguró hoy que la prohibición de despidos y la doble indemnización «no van a sostenerse en el tiempo» ya que se trataba de medidas excepcionales. Al mismo tiempo aseguró que «una economía que crece, produce y exporta necesita de una fuerza laboral bien paga y protegida en sus derechos».

El jefe de Estado dijo que tanto la prohibición de despidos como la doble indemnización fueron «medidas de excepción», al reconocer las críticas que llegan desde las cámaras empresariales por esas decisiones. «Han sido dispuestas en un momento de excepción y no van a sostenerse en el tiempo», agregó.

Ambas medidas fueron dispuestas por el propio Fernández en diciembre de 2019, apenas tres días después de asumir la presidencia, dado el contexto de profunda crisis económica que dejaban como resultado las políticas públicas sostenidas por el macrismo.

En el último tiempo no sólo fueron cuestionadas por los sectores empresariales, sino también incluso por sindicalistas, mientras que ambas medidas rigen hasta el 31 de diciembre próximo.

«Crear empleo es algo que también debemos abordar en forma conjunta. Debemos hacerlo sin estigmatizaciones. No debemos ver al trabajo como un costo si no como una inversión«, sostuvo Fernández.

El Presidente admitió: «He oído en los últimos tiempos muchos reclamos para ponerle fin a las indemnizaciones por despidos. Se repite la idea de generalizar esquemas indemnizatorios que sirven a sectores que tienen una alta tasa de rotación de empleo y también de informalidad».

Pero advirtió que «hasta aquí no hay ninguna evidencia que muestre el éxito de esas lógicas. Estos modelos se inspiran en sistemas que existen en países nórdicos y también en Austria».

Sostuvo que «una economía que crece, produce y exporta necesita de una fuerza laboral bien paga y protegida en sus derechos».

Y señaló que «con este sistema laboral se crearon en Argentina casi 4 millones de empleos entre 2002 y 2015».

«Nosotros siempre hemos cuidado el empleo formal. La Asignación para el Trabajo y la Producción (ATP) es una prueba cabal de lo dicho. Sostuvimos a miles de empresas abonando parte de los sueldos de quienes allí trabajaban. Seguimos haciendo lo mismo, aportando los REPRO en las actividades que aun necesitan del auxilio social», destacó.

Dijo que David Card, quien acaba de recibir el Premio Nobel de Economía, «estudió precisamente los efectos de las indemnizaciones sobre la economía de Austria y concluyó que las indemnizaciones tienen efectos positivos«.

«Lo más importante del aporte de Card es que demostró que el sistema laboral (con mayor o menor flexibilidad) en nada altera el comportamiento del trabajador. Así se concluye en que no es cierto que los trabajadores con mayores derechos se vean incentivados a ser despedidos», señaló.

Y pidió revisar «lo que ocurre en los países nórdicos en esta materia, porque muchas veces son citados como ejemplo».

«En Finlandia, por ejemplo, el despido sin causa está penado con entre 3 y 24 salarios y el sindicato debe intervenir en el conflicto de manera obligatoria. Las multas aplicadas por despidos arbitrarios llegan a los 35.000 euros. Estas condiciones se imponen en empresas que tengan más de 20 empleados», señaló.

Agregó que «en Dinamarca, los empleados fuera de convenio son protegidos ante el despido sin causa. Los costos indemnizatorios oscilan entre 6 y 12 meses de salario y en todos los casos el sindicato debe intervenir en la solución del conflicto».

Y remató con último ejemplo: «en Noruega no hay indemnizaciones por despidos sin causa. Pero para que así sea el despido debe contar con la anuencia del empleado, de su abogado y del sindicato. En ese contexto el empleado despedido invariablemente sigue cobrando su sueldo hasta que la justicia homologue la decisión del despido».