Acindar levanta un turno, despide 30 empleados y hay temor de cierre en Rosario

El titular de la UOM Rosario, Marcelo Donello, informó que la fábrica se desprendería a partir de hoy de unos 30 empleados de los 170 que actualmente conforman su plantilla de personal de Rosario.

«En la mayoría de los casos se acordaron retiros voluntarios», dijo el dirigente, quien teme que luego de la reducción de un turno de producción Acíndar avance en un presunto plan de cerrar la planta Navarro.

Además, Donello recordó que en Rosario hay 840 suspensiones en firmas de la línea blanca: 460 en la empresa Bambi y 380 en Gaffa, que se iniciaron en junio y finalizarán a fines de agosto.

Durante este período, los empleados de la línea de producción –afectados por la medida- trabajan una quincena que cobran al 100 por ciento y permanecen suspendidos la siguiente, en la que el salario se les reduce sólo al 90 por ciento.

El secretario general de la UOM Rosario vislumbra una panorama sombrío para fin de año «si no aparecen medidas para alentar el consumo y frenar la importación» de heladeras y freezer, que compiten con las fabricadas en Rosario.

«Es una mezcla explosiva», graficó el dirigente.

Ademas en Acindar ayer terminaron las suspensiones que se iniciaron el miércoles pasado en la planta de Villa Constitución.

El secretario general de la UOM de Villa Constitución, Héctor Ibarra, dijo que existe un «acuerdo de suspensiones» entre el gremio y la empresa «hasta febrero de 2017».

«Los primeros tres meses percibimos el salario al 65 por ciento y el resto al 75 por ciento», detalló el dirigente.

«Paramos por cinco días por falta de ventas», dijo Ibarra a Télam, y aseguró que las principales causas que desencadenaron esta situación son «la falta de obra pública, el parate del (plan) Procrear y la caída de la industria automotriz en Brasil».

En esa línea, agrego que «la forma más rápida de recuperarnos sería aumentando la obra pública y el Procrear», medidas que a su entender dinamizaría la actividad siderúrgica.
Ibarra se mostró preocupado por el futuro del sector y dijo que «si se produce el 50 por ciento va a ser inevitable la reducción del plantel» de trabajadores.

«Esto es grave porque nuestra ciudad vive de la metalúrgica», señaló.