Las comisiones de Gobierno y Servicios Públicos fracasaron en emitir dictamen en el caso de la regulación de Uber y Didi tras una nueva reunión marcada por las diferencias irreconciliables entre el oficialismo y La Libertad Avanza. La propuesta del Ejecutivo de Pablo Javkin para legalizar las aplicaciones de transporte deberá esperar al menos una semana más, mientras taxistas y remiseros continúan movilizados en rechazo al proyecto.
La legalización de Uber y DiDi en Rosario sigue sin encontrar un cauce legislativo. Este miércoles, las comisiones de Gobierno y Servicios Públicos del Concejo Municipal retomaron el debate artículo por artículo del proyecto enviado por el intendente Pablo Javkin, pero la reunión culminó sin acuerdo y sin un dictamen que permita tratar la iniciativa en el recinto. La discusión, que ya había naufragado la semana pasada, volvió a empantanarse por las profundas diferencias entre el oficialismo y el bloque de La Libertad Avanza (LLA) respecto a la naturaleza del servicio, la imposición de una tarifa mínima y la incorporación de las motos como modalidad de viaje.
El principal eje de disputa es el encuadre legal y tarifario. El oficialismo, junto al peronismo y el Movimiento Evita, promueve una regulación que establezca una tarifa mínima de $2.150, un monto alineado al valor del boleto de colectivo urbano para resguardar el sistema de transporte público. Sin embargo, el concejal Juan Pedro Aleart, de LLA, rechazó de plano esa posibilidad al considerar que el servicio debe ser un acuerdo entre privados, librado a la oferta y la demanda. «El Estado donde se mete hace líos. Hay que tocarlo lo justo y necesario para controlarlo y que funcione en base a la seguridad», sostuvo el edil libertario, quien además objetó la creación de una nueva tasa y exigió la inclusión de las motos, un punto que el Ejecutivo frena por la falta de coberturas de seguro específicas.

La tensión escaló la semana pasada cuando, tras más de una hora de reunión, el bloque de LLA se levantó de la comisión sin presentar propuestas de modificación. La presidenta del Concejo, María Eugenia Schmuck, fue dura al respecto: «Hoy no vamos a contar con la legalización de Uber y DiDi porque La Libertad Avanza, después de que le pidiéramos durante una hora cuáles eran sus propuestas, no nos contestó y se levantó dejando la comisión». Schmuck también cuestionó la preparación técnica del bloque opositor: «Yo creo que no habían leído el proyecto. Se lo dijeron concejales de otras fuerzas políticas, no solo nosotros: la iniciativa que ellos habían presentado era de una sola carilla y sin mucho sustento».
Mientras los concejales debatían puertas adentro, afuera del Palacio Vasallo la tensión también se hacía sentir. Taxistas, remiseros y cadetes volvieron a concentrarse por segundo día consecutivo para manifestar su rechazo al proyecto del Ejecutivo, exigiendo igualdad de condiciones y paridad en los controles técnicos. El sector, representado por José Iantosca de Catiltar, criticó la ausencia de diálogo presencial con las firmas tecnológicas y demandó que las plataformas cumplan con los mismos requisitos que los taxis, incluyendo licencia profesional, seguro para transporte de pasajeros y una antigüedad máxima para los vehículos.
Ante la falta de acuerdo, las comisiones pasaron a un cuarto intermedio y se reunirán nuevamente la semana próxima, con el objetivo de analizar y votar el texto propuesto por la oposición. La propuesta del Ejecutivo busca modificar la ordenanza N° 10.544, aprobada en 2023, para habilitar nuevas modalidades de movilidad, pero el camino legislativo sigue bloqueado por las diferencias políticas. Mientras tanto, la ciudad continúa sin un marco legal claro para las aplicaciones de transporte, y los sectores involucrados –oficialismo, oposición, taxistas y usuarios– aguardan una definición que parece cada vez más lejana.




