La UTA que conduce Roberto Fernández calificó como «práctica desleal» la negativa de las cámaras empresarias a sentarse a discutir una recomposición salarial y exigió que los actores se sienten a negociar de buena fe. «El subsidio no puede ser condicionante para la recomposición salarial», sostuvo el gremio en un comunicado difundido este jueves.
La Unión Tranviarios Automotor (UTA) volvió a cruzar a los empresarios del transporte por su negativa a avanzar en una negociación colectiva que permita recomponer los salarios de los trabajadores del sector. En un comunicado al que accedió InfoGremiales y firmado por su secretario general, Roberto Fernández, el gremio sostuvo que las cámaras patronales «se niegan a negociar colectivamente a fin de recomponer salarios» y utilizan como pretexto que la Secretaría de Transporte y el Ministerio de Economía no les garantizan la percepción de los «famosos subsidios».
El sindicato rechazó de plano ese argumento y recordó que los subsidios son ajenos a la relación laboral. «Hemos dicho muchas veces que los subsidios son ajenos a los trabajadores, ya que el Estado, en sus diversos niveles, no le abona al trabajador sus salarios, sino que los empresarios lo hacen», señaló la UTA en el texto. La organización gremial insistió en que el subsidio «no puede ser condicionante para la recomposición salarial» y exigió a los empresarios que «deban sentarse a negociar colectivamente en el marco de la buena fe».

En ese sentido, la UTA advirtió que la negativa a negociar constituye una práctica desleal de las previstas en la ley 23.551 de Asociaciones Sindicales. El gremio sostuvo que «no sentarse constituye una práctica desleal» y ratificó que actuará «siempre en el marco de la ley, pero exigiendo que los actores que sean necesarios se sienten y negocien colectivamente, a fin de recomponer salarios». «La negativa a negociar es inconcebible y las excusas o pretextos, intolerables», agregó.
La UTA reclama desde hace meses una recomposición salarial que permita recuperar el poder adquisitivo perdido por los trabajadores del transporte público de pasajeros, en un contexto de caída del consumo, aumentos tarifarios y creciente conflictividad en el sector. La negativa empresarial a sentarse a negociar profundiza un conflicto que podría escalar en las próximas semanas si no hay avances en la mesa paritaria.




