Mientras el Gobierno de Santa Fe celebró la creación de 8.694 puestos de trabajo registrados por la deducción de Ingresos Brutos de la Ley Tributaria 2026, los datos del SIPA correspondientes a junio muestran que en el primer semestre del año se destruyeron 8.000 empleos formales en la provincia. El informe del laboralista Juan Manuel Pusineri revela que, desde diciembre de 2023, se perdieron 19.900 puestos en blanco, una caída del 3,8%.
«Los efectos de las políticas económicas nacionales recesivas y desligadas del mercado interno, la producción y el consumo lograron imponerse, hasta el momento, a los incentivos fiscales por medio de los cuales Santa Fe intenta paliar la crisis laboral». Así resume el consultor y abogado laboralista santafesino Juan Manuel Pusineri el contraste entre las cifras oficiales de la provincia y los datos del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA).
Según su informe, en junio último se destruyeron en Santa Fe 1.900 empleos registrados respecto de mayo, cuando se contabilizaban 505.700 trabajadores, y la provincia cerró el mes con 503.800 asalariados privados registrados. De esa manera, «solo en 2026 se perdieron 8.000 empleos privados registrados», señala el documento, que añade que «si la comparación se extiende al inicio de la actual gestión nacional, el deterioro alcanza una dimensión todavía mayor: 19.900 puestos de trabajo menos desde diciembre de 2023, una caída del 3,8%, equivalente a casi 22 empleos privados registrados menos por día durante los últimos dos años y medio».
El 5 de agosto pasado, tres ministros santafesinos dieron una conferencia de prensa para informar que, como consecuencia de la posibilidad de deducir de Ingresos Brutos un salario completo de un nuevo puesto laboral, en el primer semestre del año se crearon 8.694 empleos en la provincia. El dato es verídico, pero no muestra la película completa, ya que solo exhibe el flujo y no el stock: mientras las empresas locales optaron por la deducción impositiva para tomar trabajadores, otras sufrieron las consecuencias del modelo económico y despidieron empleados o directamente bajaron las persianas.

Según el monitor de empresas de la fundación Fundar, en Santa Fe se redujo un 3% interanual la cantidad de empresas, guarismo que crece al doble, 6,05%, si la comparación se realiza con noviembre de 2023. «¿Dónde están los 8.694 empleos que informa la Provincia?», se preguntó Pusineri en su informe, y explicó que «mientras la provincia informa 8.694 nuevos puestos de trabajo, el SIPA registra 8.000 empleos menos desde diciembre de 2025».
Para el abogado, «el contraste entre los 8.694 empleos que la provincia atribuye a la Ley Tributaria y la evolución del stock neto que mide el SIPA sigue sin resolverse: el empleo registrado continúa descendiendo». Y concluyó que «la persistente debilidad del mercado interno y del consumo sigue apareciendo como uno de los principales factores que limitan la generación sostenida de empleo formal». En definitiva, los incentivos fiscales provinciales no lograron compensar el impacto de las políticas económicas nacionales sobre el mercado de trabajo santafesino, que acumula una pérdida de casi 20.000 puestos formales desde el inicio de la actual gestión.




