Los trabajadores municipales nucleados en la FeSiMuBo que encabeza Hernán Doval iniciaron este lunes una serie de medidas de fuerza con cortes en dos de las principales arterias productivas de la Provincia de Buenos Aires. El reclamo apunta a la recomposición salarial, contra la precarización y para exigir la convocatoria al Consejo del Empleo Municipal, un órgano previsto por ley que nunca se puso en funcionamiento.
La Federación de Sindicatos Municipales Bonaerenses (FeSiMuBo), que conduce Hernán Doval, puso en marcha este lunes 31 de agosto el plan de lucha anunciado en las distintas reuniones de Regionales de la organización. La primera medida consistió en cortes sobre la Ruta 6 y la Ruta 205, a la altura de Cañuelas, protagonizados por sindicatos pertenecientes a las Regionales Centro y Conurbano Oeste. La elección de estos corredores no fue casual: se trata de dos de las arterias productivas más importantes de la provincia, que conectan el Puerto de Campana con el de La Plata, el AMBA con el sur bonaerense, y el Mercado Central y el Mercado de Cañuelas con el interior productivo. Es el anillo que une Campana, Luján, Cañuelas y La Plata, y el portal al centro y sur productivo de la provincia.
El trasfondo del conflicto es múltiple y acumula años de postergaciones. Por un lado, los trabajadores municipales reclaman aumentos salariales urgentes: en algunos distritos, los sueldos básicos se encuentran por debajo de la línea de indigencia, con cifras que en municipios como Merlo o La Matanza rondan los $200.000, mientras que la canasta básica para una familia tipo supera el millón y medio de pesos. A esto se suma un rechazo frontal a la creciente precarización laboral, que avanza mediante contrataciones bajo monotributo y becas que, según denuncian los gremios, dejan a los trabajadores sin derechos ni estabilidad.


Pero el reclamo central de la FeSiMuBo apunta a una deuda pendiente del gobierno bonaerense: la convocatoria al Consejo del Empleo Municipal, previsto en la Ley 14.656, sancionada en 2014 y que tuvo como impulsor al propio Hernán Doval durante su paso por la Legislatura provincial. El organismo, que debe reunir a representantes de los trabajadores, los intendentes y el Ministerio de Trabajo provincial, nunca fue puesto en funcionamiento. La Federación denuncia que, si bien el Ministerio anunció la convocatoria hace cuatro años y el gobernador Axel Kicillof se comprometió personalmente con Doval a concretarla antes de finalizar 2025, al día de hoy el Consejo sigue sin activarse.
El conflicto escaló además por diferencias en los criterios de representatividad que, según la FeSiMuBo, pretende aplicar el Ministerio de Trabajo para integrar el Consejo. La Federación sostiene que la cartera laboral, actuando «de mala fe», intenta boicotear el funcionamiento del órgano incumpliendo los requisitos establecidos por la ley sobre la participación de las organizaciones de segundo grado. En ese contexto, la organización evalúa la posibilidad de realizar una denuncia por abuso de poder y mal desempeño de los deberes de funcionario público contra el ministro de Trabajo y los funcionarios que estampen su firma en los instrumentos públicos de la convocatoria.
El plan de lucha, definido por Doval como «total, permanente y prolongado», tiene como horizonte visibilizar una crisis que ya encendió alarmas en intendentes de todos los colores políticos, que enfrentan dificultades financieras para sostener salarios y el pago del aguinaldo. Con más de 90 sindicatos de base que representan a casi 300.000 trabajadores municipales, la FeSiMuBo advirtió que las medidas continuarán en distintos puntos de la provincia hasta obtener respuestas concretas: primero, que el Ministerio de Trabajo convoque al Consejo del Empleo Municipal; segundo, que se garantice un piso salarial digno para el sector.




