Así lo aseguró la Federación de Profesionales de la Salud. Consideró que “la baja cobertura de vacunación infantil en Argentina es responsabilidad directa de las políticas sanitarias» y llamó a recuperar las campañas de vacunación en todo el país.
La Federación de Profesionales de la Salud de la República Argentina (FESPROSA) alertó que la baja cobertura de inmunizaciones que hoy registra el país tiene responsables identificables. Según documentos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y UNICEF, la situación es consecuencia directa de decisiones tomadas en las carteras sanitarias.
A nivel nacional, la federación señaló tres factores centrales: la desarticulación de la Comisión Nacional de Inmunizaciones, la falta de compra de vacunas en tiempo y forma, y la instalación de una fuerte corriente antivacunas dentro del propio Ministerio de Salud.
«La desarticulación de la Comisión de Inmunizaciones, el no comprar en tiempo y forma las vacunas y tener una fuerte corriente anticiencia y antivacunas dentro del propio ministerio hacen que tengamos esta catástrofe hoy en la Argentina», sostuvo Noemí Alemany, médica neonatóloga del Hospital Castro Rendón de Neuquén, fundadora de SIPROSAPUNE y secretaria general de FESPROSA.
Desde la federación remarcaron que el problema no se agota en la gestión nacional. El 80% de las vacunas del calendario obligatorio se aplican en el ámbito público, lo que ubica a provincias y municipios como actores decisivos para revertir la tendencia.

Entre las medidas que consideran urgentes se encuentran la ampliación de los horarios de atención en los vacunatorios, el desarrollo de campañas en los ingresos y egresos del ciclo escolar, y el aprovechamiento de cada consulta en el consultorio pediátrico de niños y niñas menores de seis años.
«Una vacuna que se vence dentro de un refrigerador o que no llegó en tiempo y forma es una oportunidad que se pierde para salvar una vida», advirtió Alemany.
FESPROSA insistió en la necesidad de recuperar campañas de comunicación amigables con la vacunación, en un contexto de circulación de discursos antivacunas. «Hay que volver otra vez a hacer campañas amigables a las vacunas. Salvan vidas, son eficaces y son seguras», concluyó Alemany.




