ATE Rosario denunció que el salario promedio de los estatales santafesinos está once puntos por debajo del poder adquisitivo de fines de 2023 y que el costo de vida de una familia trabajadora supera los tres millones de pesos. El gobierno provincial y los gremios pasaron a un cuarto intermedio hasta el martes. El sindicato cuestionó el mecanismo del salario mínimo garantizado y anunció un plenario para la próxima semana.
La Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) Rosario participó este viernes de la apertura de la mesa paritaria provincial junto al gobierno santafesino y UPCN, y planteó un escenario crítico. El sindicato sostuvo que el sueldo promedio actual de los empleados públicos provinciales se encuentra once puntos por debajo de su valor real a fines de 2023, un año de referencia que da cuenta del deterioro acumulado, y denunció que la mayoría de los trabajadores estatales se encuentra por debajo de la línea de pobreza.
En un comunicado posterior a la reunión, la Secretaria General de la seccional Rosario, Lorena Almirón, advirtió que «las salidas del gobierno y los paritarios son parches débiles», y reclamó una recomposición de fondo que permita «recuperar lo perdido y no acumular miseria». Desde el gremio enfatizaron que el salario necesario para una vida digna, según el número actualizado del Frente de Sindicatos Unidos, supera ampliamente los tres millones de pesos mensuales, una cifra que contrasta con los ingresos reales de la mayoría de los estatales.
El sindicato cuestionó con dureza la insistencia oficial en el mecanismo del «salario mínimo garantizado», al que calificó como una «triple estafa» para los trabajadores. Según ATE, la modalidad naturaliza la existencia de salarios precarios, achata la escala salarial al centrarse en un piso para los más empobrecidos, y desfinancia la obra social y la caja de jubilaciones al tratarse de sumas no remunerativas que no impactan en los aportes previsionales.
El reclamo se inscribe en un contexto de deterioro acumulado: ATE recordó que la provincia adeuda $10,5 millones por trabajador en concepto de pérdidas salariales de toda la gestión, y vinculó la situación actual con una política que redujo la inversión en salud, educación y asistencia social para incrementar el gasto en seguridad. Ante este panorama, el gremio anunció que convocará a un plenario la próxima semana para debatir los pasos a seguir en la negociación.
La reunión paritaria, que contó con la presencia de los ministros Fabián Bastia (Gobierno), Pablo Olivares (Economía) y Roald Báscolo (Trabajo), pasó a cuarto intermedio hasta el martes 21 de julio sin que se haya presentado una oferta formal. Mientras tanto, en Rosario el malestar comenzó a expresarse con fuerza, en un nuevo capítulo de la tensión territorial que ya había sido protagonista durante la reciente crisis policial.




