Taxistas de La Plata buscan declaración de esencialidad del GNC para el transporte público

El Sindicato Unión Conductores de Taxímetros presentó un proyecto de ordenanza para que el GNC sea considerado combustible esencial para el transporte público municipal, ante la crisis de abastecimiento que afecta a la ciudad. La iniciativa llega en medio de una discusión que involucra a la distribuidora Camuzzi, que atribuye el problema a la elección mayoritaria de contratos interrumpibles por parte de las estaciones de servicio, mientras el gremio denuncia una «paralización casi total» del servicio.

Juan Carlos Berón, secretario general del gremio de taxistas de La Plata, explicó que la propuesta busca garantizar bocas exclusivas de GNC para taxis y remises frente a cualquier restricción en el expendio. «Pase lo que pase o haya restricción de GNC o lo que sea, tendríamos prioridad, si logramos la ordenanza», afirmó el dirigente en declaraciones a Buenos Aires/12. El proyecto fue presentado en el Concejo Deliberante platense en respuesta a semanas de dificultades para abastecerse, que según Berón afectan al 60% de los conductores profesionales.

Según el relevamiento del gremio, actualmente solo funcionan diez estaciones de servicio con GNC en la ciudad y cada una opera con un tope de 2.000 metros cúbicos, volumen que permite cargar unos 70 vehículos. Ese límite, sumado a la falta de distinción entre automovilistas particulares y trabajadores del transporte, deja a la mayoría de los taxistas sin posibilidad de cargar combustible. Berón advirtió que la situación ya tiene consecuencias laborales graves: «Prácticamente ya no tienen ni siquiera para comer», describió, y señaló que el sindicato comenzó a asistir a algunos trabajadores con mercadería.

Desde Camuzzi, en cambio, ofrecen una explicación diferente y desligan a la distribuidora de la responsabilidad. La empresa señaló que el problema se origina en los contratos que las propias estaciones de servicio eligen para comprar gas: la modalidad «firme» garantiza un volumen diario contratado que no puede ser cortado, mientras que la modalidad «interrumpible», un 120% más barata, acepta interrupciones cuando la demanda del sistema lo exige. Según los datos de Camuzzi, de las 45 estaciones con GNC en La Plata, Berisso y Ensenada, 39 tienen contratos interrumpibles y apenas seis cuentan con modalidad firme, lo que explica por qué la región sufrió un impacto mayor durante la ola polar.

La Cámara de GNC coincide con el diagnóstico de la distribuidora. Su presidente, Pedro González, fue crítico con los propietarios de estaciones platenses y sostuvo que «contra los que tienen que reclamar los taxistas es contra las estaciones de La Plata, que cambien a contratos de gas firme y se terminarán los problemas en el invierno». González comparó la situación con el AMBA, donde afirmó que el 98% de las casi 800 estaciones poseen contratos firmes, y resumió: «El problema es La Plata».

Mientras el proyecto de ordenanza avanza en el Concejo Deliberante, el sector atraviesa una situación crítica. Un relevamiento de la UNLP mostró que, aunque los viajes en taxi crecieron 18,2% interanual, la recaudación real cayó 16,3% y frente a 2023 la pérdida de poder adquisitivo llegó al 44%. La crisis del GNC se suma a un escenario donde muchos conductores extienden su jornada hasta 16 horas, y otros comenzaron a vender snacks dentro del auto para sumar ingresos. El gremio también reclama créditos blandos para renovar unidades, mientras la discusión de fondo sobre quién debe garantizar el suministro sigue abierta.