Denuncian despidos y presión a los trabajadores para que se desafilien del Sindicato Químico en la planta de Cascia Gases de Pilar

Ya se contabilizan seis despidos en la planta de Cascia Gases Comprimidos del Parque Industrial de Pilar. La empresa quedó señalada por el Sindicato Químico por una feroz persecución sindical que llega hasta a instar a la desafiliación a los trabajadores bajo amenazas de despido. El gremio asegura también que pretende también desconocer el Convenio Colectivo del sector. La próxima audiencia en Trabajo será este martes.

El conflicto laboral en la empresa Cascia Gases Comprimidos, ubicada en el Parque Industrial de Pilar, se profundizó en las últimas semanas con una serie de desvinculaciones que el Sindicato Químico Pilar calificó como una «persecución sindical sistemática». Los trabajadores mantienen protestas pacíficas en la puerta de la planta, mientras la empresa no se presentó a la audiencia fijada por el Ministerio de Trabajo bonaerense, que fue reprogramada para este martes a las 11.

El reclamo se originó a fines de abril, tras el despido de dos operarios luego del cambio de propietarios de la compañía. La firma, que opera la ex planta de Gases Comprimidos y pertenece a un grupo empresario con sede central en Tucumán, fue adquirida en enero de este año. A esos dos despidos iniciales se sumaron otros cuatro en las semanas siguientes, totalizando seis trabajadores desvinculados según denunció el gremio. Ante esta situación, el Ministerio de Trabajo bonaerense había dictado una conciliación obligatoria pero no logró frenar el avance de las cesantías.

Desde el Sindicato Químico Pilar, encabezado por Sergio González, denunciaron que la empresa lleva adelante una «práctica antisindical» que incluye amenazas a los trabajadores para que se desafilien de la organización gremial, cartas documento de desafiliación confeccionadas por un jefe de planta y despidos dirigidos a empleados afiliados «mediante causas arbitrarias e inventadas, con el objetivo de evitar el pago de las indemnizaciones que corresponden por ley». «Además del reclamo por los despidos, seguimos solicitando la posibilidad de sentarnos en una mesa de diálogo con la empresa para encontrar una solución al conflicto», expresó González.

El conflicto se agravó con la falta de pago de los salarios correspondientes al mes de mayo, que no fueron abonados dentro de los plazos legales establecidos. Según denunciaron los trabajadores, la empresa tampoco canceló las indemnizaciones a los empleados despedidos. A esto se suma que el pasado viernes la firma no se presentó a la audiencia fijada en la delegación del Ministerio de Trabajo de la Provincia, que fue reprogramada para mañana a las 11.

El gremio sostuvo que la empresa no mantiene ninguna instancia de diálogo con la representación sindical, al punto de que las audiencias convocadas por el Ministerio de Trabajo son la única vía de conversación posible. A ello se suma, señalaron, «la intención de la empresa de desconocer el Convenio Colectivo de Trabajo vigente», lo que afecta «derechos laborales fundamentales» de los trabajadores de la planta.

En medio de las protestas, que se desarrollan de forma pacífica, los trabajadores decidieron no bloquear el acceso a la planta debido a que la empresa produce gases medicinales, un servicio que ellos mismos consideran esencial. Anoche, personal de Gendarmería se hizo presente en el lugar, aunque el reclamo continuó sin incidentes.

Desde el Sindicato Químico Pilar anticiparon que continuarán «acompañando a los trabajadores y utilizando todas las herramientas gremiales y legales disponibles para exigir el cese de estas prácticas, el respeto por la libertad sindical y el cumplimiento de la legislación laboral y del Convenio Colectivo de Trabajo». La próxima audiencia en el Ministerio de Trabajo, fijada para el martes 7 de julio, se presenta como una instancia clave para destrabar un conflicto que ya lleva más de dos meses sin resolución.