La Federación de Sanidad (FATSA) advirtió que los trabajadores no serán «la variable de ajuste» de la crisis del sector. El gremio reclama una recomposición salarial y apunta contra las empresas por «evasivas y dilaciones». Héctor Daer, secretario general, fue contundente: «Sin propuesta salarial no hay acuerdo posible».
La Federación de Asociaciones de Trabajadores de la Sanidad Argentina (FATSA) declaró este miércoles el «estado de alerta» en todo el sector, tras dos meses de negociaciones paritarias sin que las cámaras empresarias presentaran una sola propuesta formal de recomposición salarial. En un contundente comunicado emitido desde su Consejo Directivo, el gremio advirtió que los trabajadores de clínicas, sanatorios y establecimientos asistenciales «no van a ser la variable de ajuste» de una crisis que, aseguran, también es responsabilidad de los empleadores.
«La crisis del Sistema de Salud no puede seguir siendo la excusa para justificar la falta de respuestas a quienes todos los días sostienen la atención de pacientes», señaló el texto difundido este jueves. La advertencia gremial se produjo después de que fracasara un nuevo intento de acercamiento en el ámbito paritario, donde la postura empresaria fue calificada por FATSA como «intransigente» y «dilatoria».
“La actitud empresaria es inaceptable. Mientras exigen cada vez más esfuerzo y compromiso al personal de salud, se niegan sistemáticamente a discutir una mejora salarial”, denunció el gremio. Y agregó: “No pueden esconderse detrás de una crisis de la que también son responsables. Tampoco pueden trasladar todo el peso de esa crisis a quienes trabajan”.
El secretario general de FATSA, Héctor Daer, amplió el reclamo a través de sus redes sociales. En un posteo publicado en su cuenta de X (ex Twitter), el dirigente sindical fue contundente: «Las trabajadoras y los trabajadores de la sanidad no van a pagar una crisis que no generaron». Daer respaldó el comunicado de su Consejo Directivo y remarcó que, después de más de dos meses de negociaciones, «las cámaras empresarias siguen sin presentar una propuesta salarial».
«Si consideran insuficiente el financiamiento del sistema, que reclamen donde corresponde. No aceptaremos que la falta de respuestas recaiga sobre el salario de quienes sostienen la salud», enfatizó Daer. Y cerró con una frase que resume el estado de la negociación: «Sin propuesta salarial no hay acuerdo posible».
FATSA advirtió que el estancamiento salarial no solo afecta el bolsillo de los trabajadores sanitarios, sino que profundiza el desfinanciamiento del sistema, debilita los equipos de salud y, en última instancia, pone en riesgo la calidad de atención a los pacientes. «Con salarios cada vez más deteriorados, se profundiza el desfinanciamiento del sistema, se debilitan los equipos de salud y se pone en riesgo la calidad de la atención», sostiene el comunicado.
El gremio también respondió de antemano a uno de los argumentos más repetidos por las cámaras empresarias: la insuficiencia de los recursos provenientes del PAMI, las prepagas y otros financiadores. Frente a eso, FATSA fue clara: «Si las empresas consideran insuficientes los recursos que reciben, deben reclamar ante quienes corresponda. No pueden pretender que los trabajadores financien la crisis con sus salarios».
«Hemos demostrado voluntad de diálogo y disposición para encontrar soluciones. Del otro lado sólo encontramos evasivas, dilaciones y una posición intransigente que impide cualquier avance», denunciaron.
El reclamo cierra con: «Basta de excusas. Basta de dilaciones. Basta de especular con el bolsillo de los trabajadores. Queremos una propuesta salarial ya. Sin salarios no hay ni habrá Salud».





