Con la adhesión de 900 técnicos y especialistas al plan de retiros voluntarios, el Gobierno consolida su plan para desmantelar el INTA


377 de los retiros de técnicos, especialistas, profesionales e investigadores ya fueron efectivamente aprobados. Pérdida irreparable para el sistema científico por el ajuste libertario de Caputo y Sturzenegger.

La cúpula del INTA consiguió uno de los objetivos más ambiciosos dispuestos por Luis Caputo y por el ministro de Desregulación Federico Sturzenegger, con las 900 adhesiones al retiro voluntario decidido por el gobierno nacional.

De esos 900, se conoció un listado con los primeros 377 empleados del organismos cuyo retiro ha sido aceptado por las autoridades.

Este no es el primer plan de retiros voluntarios que implementa la administración libertaria, pues en 2024 ya habían abierto una propuesta similar, pero con un resultado mucho más magro.

En aquel entonces, sólo 300 trabajadores se habían plegado a las condiciones ofrecidas, que, dos años más tarde, y con un visible desguace de la entidad en marcha, se tornan mucho más atractivas.

El Gobierno avanza con el desmantelamiento del INTA

En concreto, de acuerdo al régimen que originalmente iba a concluir el 31 de mayo pero se prorrogó 10 días más, se le dará un monto equivalente a 1,5 salarios por año trabajado a cada persona que acepte el trato. Cabe destacar que atañe únicamente al personal de planta permanente con más de 3 años de antigüedad y hasta 60 años de edad. Para aquellos que superan esa marca, se les ofreció un límite de 12 y 24 salarios.

Nicolás Bronzovich, el funcionario que impulsa el desmantelamiento libertario en el INTA.

900 despidos de personal híper especializado

Son, entonces, alrededor de 900 los trabajadores del INTA que, en breve, se desvincularán del organismo y no podrán ejercer cargos públicos -a menos que se trate de la docencia- por los próximos 5 años.

Se sumarán así a los 1145 que, según cálculos del gremio Apinta, ya se fueron desde fines del 2023 a abril del 2026, entre jubilaciones, el anterior retiro voluntario, licencias y renuncias.

Eso da un total de casi 2000 profesionales que cambiaron de rumbo, en muchos casos, incluso, para seguir ejerciendo la investigación agropecuaria pero en el sector privado.

Hay plata… Para despedir

Nada de esto es sorpresivo para la actual administración, a la que le pidieron recortar al menos el 25% de la planta permanente del organismo. Para este retiro voluntario, abierto el pasado 4 de mayo, se estipulaba que Economía había aprobado el presupuesto suficiente para desvincular a 950 trabajadores, un objetivo que prácticamente cumplió en su totalidad Bronzovich con una entereza digna de ser reconocida en quinto piso de Hipólito Yrigoyen 250.

Cierre de Agencias de Extensión

En paralelo, también avanza otra importante operatoria, que es el cierre de agencias de extensión en todo el país. Esa era otra de las metas originales en el plan de ajuste que, tras los reveses judiciales -cuando se intentó hacer por decreto, al igual que con los despidos- ahora se lanzó de manera oficial con el visto bueno del Consejo Directivo.

De hecho, semanas atrás, informaba el medio «Bichos de Campo» que ya se cumplió con el 50% de la propuesta original, que comprende el cierre de 48 agencias de diferentes centros regionales.

Pero, una vez más, la administración ve frustrarse algunos de sus planes en Tribunales, porque, tras una acción de amparo presentada por gremios y trabajadores, la Justicia decidió suspender la eliminación de la agencia INTA AMBA, quizá la más resistida por su cercanía con la producción periurbana.

Por el término de 6 meses, en principio, se frena el desmantelamiento de esa experimental y la inminente venta de las 33 hectáreas de predios con los que cuenta. Del resto de los cierres, no se ha resuelto nada.