Trabajadores del frigorífico Euro ocuparon la fábrica para proteger los bienes ante el abandono patronal. Sin salario, sin obra social y sin respuestas, pasaron Navidad y Año Nuevo en el comedor de la planta. La empresa no presenta quiebra, no despide ni reabre. «Figuramos activos, pero no recibimos un solo peso», denunció una empleada con 20 años de antigüedad.
El interior del frigorífico Euro, ubicado en la localidad santafesina de Villa Gobernador Gálvez, está paralizado desde octubre del año pasado y más de 100 trabajadores se quedaron sin su fuente de ingreso. Pero lo que hace de este conflicto una postal desoladora es que 13 familias decidieron instalarse dentro de la fábrica para cuidar los bienes ante el vacío dejado por los dueños. Allí viven desde hace siete meses, sin respuestas y sin certezas.
Fabiana Carabajal, empleada del frigorífico desde hace dos décadas, relató esta viernes en diálogo con Víctor Hugo Morales la situación límite que atraviesan. «Estamos en medio de una pelea empresarial, porque hace siete meses que no nos pagan», contó la mujer, que describió el estado de «limbo» absoluto en que los dejó la empresa.
«No nos despiden y tampoco presentan quiebra. O sea, quedamos a la intemperie y nadie nos responde nada. Nadie nos dice si la empresa se va a vender, si se va a alquilar, si nos van a pagar, si vamos a volver a trabajar, si vamos a ser despedidos. Pedimos una respuesta, que nos digan qué quieren hacer con nosotros porque quedamos en la nada», lamentó Carabajal.
La situación es aún más grave si se consideran los incumplimientos laborales. Según denunció la trabajadora, la empresa no solo dejó de abonar los salarios, sino que tampoco realizó los aportes correspondientes, por lo que los empleados se quedaron sin obra social. «Figuramos activos, pero no recibimos un solo peso», resumió.
Ante el silencio patronal y la ausencia total de personal de seguridad o mantenimiento en el predio, las familias decidieron ocupar la fábrica. «No tenemos ayuda de nadie. Entramos a la fábrica para cuidar las cosas, porque ellos se fueron y no dejaron ningún tipo de personal, ningún tipo de seguridad», explicó Carabajal. «Vivimos 13 familias dentro de la empresa. Pasamos Navidad y Año Nuevo«, agregó, en referencia a que el conflicto comenzó en enero de 2025 y la ocupación se extendió durante todo el año.
La falta de respuestas no proviene solo de los dueños de la empresa, a quienes los trabajadores aseguran no conocer personalmente. «Nadie aparece por acá, no les conocemos la cara a los dueños«, lamentó Carabajal. Frente a esto, pidieron ayuda al intendente de Villa Gobernador Gálvez, quien «de vez en cuando viene y deja bolsones de comida, pero después, nadie».
El frigorífico Euro paralizó su producción en octubre de 2025, dejando sin trabajo a más de 100 personas. Desde entonces, la empresa mantiene un perfil bajo: no presentó concurso de acreedores ni quiebra, no formalizó despidos ni tampoco reabrió sus puertas. Esa falta de definición mantiene a los trabajadores en un estado de incertidumbre total.




