Bullrich sacó pecho y calificó a la Reforma Laboral como «un antes y un después»

La jefa del bloque oficialista en el Senado, Patricia Bullrich, calificó a la Reforma Laboral como «un antes y un después» para «una Argentina que quiere crecer», al exponer en el Salón Illia durante una conferencia organizada por la senadora Carmen Álvarez Rivero.

En alusión a la Ley de Modernización Laboral conocida popularmente como Reforma Laboral sancionada a fines de febrero, Bullrich la calificó como «un cambio histórico» que «viene a actualizar un sistema totalmente fuera de época y adaptarlo a las nuevas formas de producción, empleo y tecnología».

«Es un cambio que se intentó durante décadas y que finalmente se logró. Es un antes y un después para la Argentina», sostuvo la exministra de Seguridad, al señalar que «la legislación vigente estaba basada en un modelo industrial fordista que ya no refleja la realidad del mundo laboral actual».

La legisladora afirmó que el sistema anterior «generó un estancamiento del empleo durante más de 15 años y una creciente informalidad, producto de normas rígidas y desactualizadas». En ese sentido, remarcó que la nueva ley busca ser «simple, transparente y adecuada, promoviendo relaciones laborales basadas en la convivencia y no en el conflicto».

Uno de los ejes centrales de la reforma, apuntó la presidenta de la bancada oficialista, es la reducción de la litigiosidad laboral. «Se termina la industria del juicio», celebró, al explicar que el nuevo esquema establece «reglas claras sobre la remuneración y limita abusos que en muchos casos derivaban en juicios millonarios que terminaban cerrando empresas».

Bullrich sacó pecho y calificó a la Reforma Laboral como "un antes y un después"

En tal sentido, destacó la creación de mecanismos más ágiles para resolver conflictos, como el Fondo de Asistencia Laboral (FAL), que «permitirá indemnizaciones más rápidas y previsibles, financiadas a partir de una reducción de impuestos laborales».

Bullrich también subrayó que la reforma introduce «mayor flexibilidad en la organización del trabajo, con herramientas como bancos de horas voluntarios, mayor movilidad dentro de las empresas y la posibilidad de acuerdos más dinámicos entre empleadores y trabajadores».

En materia sindical, celebró el fin de la ultraactividad de los convenios colectivos, lo que obliga a las partes a renegociar condiciones «y evita que acuerdos obsoletos se perpetúen en el tiempo». «Si una de las partes no quiere renovar, se tienen que sentar sí o sí», dijo.

Asimismo, ponderó que se habilita la posibilidad de convenios por empresa, lo que implica un cambio profundo en la lógica tradicional del sistema laboral argentino. «Se rompe la verticalidad sindical y se abre una relación más directa entre productividad, empresa y trabajadores», manifestó.

La senadora también hizo foco en los incentivos al empleo formal, con reducción de contribuciones, beneficios para nuevas contrataciones y medidas orientadas a promover el blanqueo laboral. «Hace 15 años que Argentina no crea empleo. Esta ley abre la puerta para revertir esa realidad», aseguró.

En cuanto a la seguridad jurídica, destacó que «se terminan prácticas abusivas como las cadenas de responsabilidad ilimitada entre empresas contratistas, así como los bloqueos como herramienta de presión. No se puede tomar el desorden como una normalidad».

Finalmente, Bullrich definió la reforma como «una ley de convivencia», que equilibra derechos y obligaciones entre empleadores y trabajadores, y llamó a todos los actores a adoptarla y difundirla.
«Es una ley razonable, inteligente, que pone a la Argentina en un camino de modernización, sin privilegios, con más empleo, inversión y libertad para producir», concluyó.