Las cámaras pesqueras condicionan el inicio de la temporada de langostino a un acuerdo salarial con el SOMU. La falta de consenso sobre el valor de producción y el inminente vencimiento del mandato sindical mantienen en suspenso la salida de la flota tangonera.
Las cámaras empresarias del sector advirtieron que no pondrán en actividad la flota tangonera congeladora aunque el Consejo Federal Pesquero habilite la apertura del sector norte para la pesca de langostino. La postura responde a la falta de acuerdo salarial con el Sindicato de Obreros Marítimos Unidos (SOMU), un conflicto que podría poner en riesgo el inicio de la temporada.
La discusión gira en torno al valor de producción a bordo y las condiciones económicas del convenio laboral. Desde el sector empresario aseguran que sin un entendimiento previo con el gremio no habrá temporada, independientemente de cualquier habilitación administrativa.
La posibilidad de alcanzar un acuerdo también está condicionada por los tiempos institucionales del sindicato. La prórroga judicial del mandato de la actual conducción del SOMU vence el próximo 9 de mayo, lo que reduce el margen de negociación.
Mientras tanto, las empresas mantienen desde el 20 de febrero una propuesta presentada ante la cartera laboral que contempla una reducción del valor de referencia para calcular la producción a bordo según el precio internacional del langostino: Una baja del 22% cuando el valor del producto sea inferior a los 6.000 dólares, una reducción del 18% cuando se ubique entre 6.000 y 7.500 dólares, y la aplicación plena del convenio colectivo cuando el precio supere los 7.500 dólares. Además, se mantendría el criterio actual de cálculo del dólar al 78%.
Por su parte, el SOMU presentó contrapropuestas que incluyen la incorporación del sueldo de navegación dentro del cálculo de la producción y elevar al 95% el valor del dólar de referencia. Estas condiciones, sin embargo, no fueron aceptadas por las cámaras empresarias.

En ese contexto, el secretario de Pesca del sindicato, Juan Navarro, había señalado que aún existen posibilidades de entendimiento: “Estamos lejos y estamos cerca, es cuestión de ponernos de acuerdo en qué ceden ellos y qué cedemos nosotros”.
Desde las cámaras insisten en que la firma de un acuerdo debe realizarse a nivel gremial y no por empresa, y consideran fundamental aprovechar el actual período de conducción sindical para cerrar la negociación y permitir la preparación de los barcos.
En paralelo, el escenario judicial también suma incertidumbre. La medida cautelar de la CGT que suspendió parte de la reforma laboral dejó en pausa la posibilidad de firmar acuerdos salariales por empresa con condiciones inferiores al convenio vigente.
El SOMU ayer se sumó a la lista de asociaciones gremiales que intentan frenar la aplicación de determinados artículos de la reforma laboral en la Justicia. En particular, desde el sindicato de marítimos cuestionaron los límites que restringen el derecho a huelga, a la negociación colectiva y a la representación gremial.
Con el vencimiento del mandato sindical acercándose y sin reuniones confirmadas, las próximas semanas serán determinantes para definir si la flota tangonera podrá iniciar la temporada en el sector norte, si las negociaciones se extenderán hasta mayo o si el conflicto volverá a paralizar la actividad, como ocurrió el año pasado.




