(Por Eduardo Porto @periferiacts) El ministro de Desregulación del Estado, Federico Sturzenegger, diseña un plan para destruir unos 6 mil empleos estatales y tiene en la mira otra vez al sector científico. La ANMAT, el SENASA, Aduana, el INTI, el INTA y Vialidad Nacional, al filo de la motosierra.
El gobierno nacional no le encuentra la vuelta a la crisis económica y al derrumbe de los salarios y el poder de compra, y apuesta a las mismas recetas de siempre que son el achicamiento del Estado para reducir «la carga fiscal», en lugar de promover el empleo y la recomposición de los salarios.
Por eso, el Poder Ejecutivo le pidió a Federico Sturzenegger, ministro de Desregulación y Transformación del Estado, y Alejandro Tamer, subsecretario de Reforma Estatal, que diseñen un plan para achicar aún más la planta de trabajadores del Estado.
Destrucción de empleos y despidos, la receta del Gobierno ante la crisis
Los funcionarios estuvieron en la Casa Rosada el martes por la tarde y llevaron la propuesta de destruir unos 5 mil puestos de trabajo en cinco organsismos estatales, a razón de unos mil por organismo.
El crecimiento de los despidos y los salarios que no logran recuperar poder adquisitivo de acuerdo a diversas consultoras, tuvieron su impacto en la gestión nacional, aunque en lugar de promover el empleo y el sostenimiento del poder adquisitivo, irían nuevamente contra el empleo público como «una manera de mitigar la crisis«.
«Mas riqueza para la gente»
“Si se reducen los trabajadores en el Estado habrá más riqueza para la gente”, dicen en el gobierno para justificar los recortes. Esta etapa se concentrará en reducir la planta del personal de varios organismos descentralizados y diversas áreas, que el año pasado el oficialismo quiso dinamitar pero el Congreso, derogando decretos como el 462/2025, y la Justicia federal, se lo impidieron. Y, paralelamente, continuar el desfinanciamiento para que no tengan funcionamiento.
Los organismos que están en la mira libertaria son el Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI), el Servicio Nacional de Salud Animal (SENASA), la Aduana, la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología (ANMAT) y el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA). La Dirección Nacional de Vialidad también ingresa en esta nómina.
Para vaciarlos, la gestión de Javier Milei desde el 27 de febrero ordenó un proceso de retiros voluntarios con una serie de condiciones factibles. “Es una herramienta muy útil y efectiva”, dice un funcionario que monitorea la velocidad de la motosierra.
El INTA y el INTI, otra vez en la mira libertaria
Con esta disposición, la administración libertaria se entusiasma con que al menos haya 1000 empleados menos en un corto plazo de tiempo en cada lugar al que apuestan disminuir.
“En este contexto de semejante crisis económica y con el agravante de la reforma laboral, la amenaza contundente es no cumplir con sus expectativas y agarrar la motosierra provocando despidos masivos. El INTA minúsculo que pretende el gobierno no podrá llegar más a cada productor de cada rincón del país. Sin trabajadores no hay desarrollo de la ciencia y sin ciencia no hay soberanía”, denuncian desde ATE.
El otro vértice de la estrategia pasa por disminuir fondos, como sucede en la Vialidad, cuyos trabajadores tienen los salarios congelados desde octubre de 2024. Es más: no hay negociación posible pese a que la Justicia ordenó que se diagrame una mesa de diálogo. “Pretenden seguir dilatando la paritaria mientras avanza con el ajuste y los retiros voluntarios”, denunciaron desde el gremio que representa al personal y cuya jefa es Graciela Aleña.




