(Por Pablo Maradei) FATE atraviesa horas decisivas. Los trabajadores esperan la intervención del Gobierno y la vía judicial. Mientras Javier Milei y Javier Madanes Quintanilla mueven fichas en un ajedrez que trasciende la planta de San Fernando, en la memoria colectiva aparece la experiencia traumátuca del menemismo con un cierre y la recontratación de la mano de obra de manera flexibilizada.
En la historia reciente de FATE es relevante destacar algunas fechas para seguir la escalada de un conflicto con final abierto: 26 de mayo de 2025; 18 de febrero de 2026; 3 de marzo de 2026; 11 de marzo de 2026 y 30 de junio de 2026.
En la primera fecha, el Sindicato Único de Trabajadores del Neumático (SUTNA) firmó con la empresa FATE en el ámbito de la Secretaría de Trabajo un compromiso de reducir los turnos de trabajo, de 21 a 16,5 turnos (dejando sin actividad a la fábrica mediodía del sábado y todo el domingo), a cambio de que la firma de Javier Mandanes Quintanilla no incurriera en despidos porque ya se venía hablando de ello; aunque nadie tenía en el radar un cierre. En ese mismo contrato, el Estado otorgaba, como parte del acuerdo, la exención del pago de aportes y contribuciones patronales: miles de millones de pesos. La fecha de expiración de dicho convenio ocurrirá el 30 de junio de 2026 (es decir la última fecha de las mencionadas).
En el medio de esas dos fechas, el caos, los tejes y manejes y el incumplimiento de un acuerdo homologado que al ser homologado actúa con fuerza de ley.
Como es sabido en la mañana del 18 de febrero los trabajadores se encontraron con las persianas bajas con un cartel que anunciaba el cierre de FATE: 920 trabajadores a la calle; un paisaje que se repite a diario en la ya desmembrada industria local. Ante la presión social y mediática, Trabajo dicta la conciliación obligatoria que vencerá el próximo 11 de marzo.
Por ahora la reunión tripartita ocurrida este miércoles 4 de marzo solo duró 30 minutos: «Trabajo no hizo nada, solamente se empeñó en hacer una audiencia corta para que no coincida con la represión callejera que se vivía en la puerta», describieron a InfoGremiales.
Por lo que es de público conocimiento FATE no pidió un Procedimiento Preventivo de Crisis o presentó balances con deuda. Coló su decisión de cierre en la debacle del consumo y la apertura importadora; y en el largo conflicto que lleva con el SUTNA.
Pero Javier Milei, en su discurso del 1° de marzo en el Congreso, aportó una arista, escondida: que Quintanilla había «tirado a la calle» a 920 trabajadores como medida de «extorsión» para que continúe la normativa antidumping para el acero. Madanes Quintanilla es dueño de ALUAR, la principal acería del país y de la región. ALUAR es, desde el punto de vista económico financiero, 10 veces FATE.
La posición de Milei adopta mayor densidad porque un mes antes del anuncio del cierre, FATE había encarado una puesta a punto de los motores fabriles en sus naves de producción. Raro invertir para cerrar.
Y este 3 de marzo, es decir la última de las fechas a tener en cuenta en el principio de esta nota, se publicó la Resolución 241 del Ministerio de Economía que prorroga por dos años el arancel antidumpinga fijado por la Resolución 1444 que graba con un 41,78% del precio FOB las ruedas de acero de los tipos utilizados en autobuses, camiones, remolques y semi-remolques. Es decir las que fabrica FATE ya que esta fábrica es la que produce estas unidades.
¿Qué espera el SUTNA?
1- que administrativamente, es decir vía Secretaría de Trabajo, se haga cumplir con lo firmado.
2- que la Justicia (con el agravante de sus plazos) haga cumplir aquel convenio tripartito.
3- que el Presidente o el Gobernador de la provincia que sigue el tema de cerca intervenga en el Directorio para asegurar el suministro de neumáticos de este tipo, máxime considerando el estado bélico del mundo como para que lleguen ruedas desde China.
Según Milei, el conflicto radica en una extorsión para presionar sobre los aranceles. Para el SUTNA huele menemismo: en 1991 FATE paró 45 días y echó a todo el personal para recontratar y flexibilizar; algo muy parecido con el clima de época actual. A diferencia de los noventas, hoy por hoy el impacto del salario en la fabricación de una rueda que cuesta 100 pesos es de 3 pesos.




