La diputada nacional Vanesa Siley cuestionó con dureza el proyecto del Gobierno y advirtió que implica una reforma laboral, fiscal y previsional encubierta. Denunció la quita de derechos, el vaciamiento del sistema jubilatorio y llamó a profundizar la movilización y el paro antes del tratamiento en el Senado.
La diputada nacional Vanesa Siley cuestionó con dureza el proyecto oficial de Reforma Laboral al afirmar en diálogo con AM530 que “no es un proyecto de modernización”, y aseguró que no genera empleo sino que avanza sobre derechos adquiridos. “Nada de esto va a generar trabajo. Si se generara trabajo quitando derechos, ya lo hubiéramos visto con la Ley Bases”, sostuvo, sin embargo recordó que desde su aprobación “tenemos 280.000 puestos de trabajo menos y la informalidad pasó del 40% al 43%”.
En ese sentido, denunció que la iniciativa, que supuestamente iba a implementar «salarios dinámicos», en realidad elimina componentes salariales ya existentes. “Lo que hacen es sacar el salario dinámico que ya existe: bonos, gratificaciones, premios, utilidades, participación en las ganancias”, explicó, y advirtió que se reemplaza por un ítem llamado “componente dinámico que no podrá ser considerado salario”.
Siley alertó además que se trata de una reforma laboral, fiscal y previsional encubierta. “Esto no es solo una reforma laboral, es también una reforma fiscal y una reforma previsional”, afirmó, y advirtió que el objetivo es “una transferencia de recursos enorme de los jubilados al sector financiero y de los laburantes al sector empresario”.
Uno de los puntos más cuestionados fue la creación del Fondo de Cese Laboral (FAL). “Le sacan el 3% a los aportes jubilatorios para pagar despidos con plata que iba a la jubilación”, explicó, y fue contundente: “Si este proyecto se hubiera aprobado el año pasado, este año ANSES tendría 4,5 billones de pesos menos. No hubiera habido aumento jubilatorio alguno”.
La legisladora también puso el foco en el debate político que se viene en el Senado y el rol de los gobernadores. “Acá no se trata solo del Impuesto a las Ganancias o de la coparticipación de las provincias, se trata de los derechos de los laburantes, a los que después les van a ir a pedir el voto”, remarcó.
Otro de los ejes criticados fue la eliminación de horas extras y cambios en el sistema bancario. “No va a haber banco de horas, va a haber eliminación de horas extras”, señaló, y agregó que también se busca terminar con el concepto de gratuidad de las cuentas sueldo para habilitar billeteras virtuales: “Te van a cobrar comisiones” por cobrar el sueldo.
Siley cuestionó la doble vara del gran empresariado frente al rol del Estado. “Nos metieron en la cabeza que regular para proteger al trabajador está mal, pero después escuchás a Galperín o a Rocca pidiendo protección del Estado”, ironizó, y se preguntó: “Si ellos necesitan protección, ¿cuánto más la necesita un obrero de la construcción, un docente o una trabajadora de casas particulares?”.
En contraposición, planteó la necesidad de una reforma laboral alternativa impulsada desde el peronismo. “Cristina (Kirchner) nos dijo: piensen una modernización laboral parados desde la situación del laburante, no desde el escritorio”, recordó, y sostuvo que desde el PJ concluyeron entonces que el eje debe ser “la plata, el tiempo y la salud mental”.
Sobre los salarios, fue categórica: “Hoy el laburante no tiene plata, por eso el pluriempleo”, afirmó, y denunció que el poder de compra cayó al 40%. Además, reclamó paritarias libres: “El único cepo que hay hoy es a las paritarias”, y sostuvo que el salario mínimo “no puede estar por debajo de la canasta básica total, que hoy ronda los 1,3 millones de pesos”.
También defendió la reducción de la jornada laboral. “Tenemos una jornada de hace un siglo y medio atrás”, dijo, y agregó: “Qué más moderno que trabajar menos horas si la producción está tan acelerada”.
La diputada alertó sobre la crisis de salud mental en el mundo del trabajo. “Hoy la mayor cantidad de licencias son psiquiátricas”, señaló, y propuso utilizar los Comités Mixtos de Higiene y Seguridad Laboral porque no tienen costos para el empresario y ya funcionan en varias provincias. En contraste, advirtió que el proyecto permite reducir salarios ante enfermedades: “El nivel de crueldad que se está atravesando nos tiene que llevar a la reflexión y a la acción”.
En ese marco, llamó a profundizar las medidas de fuerza antes del tratamiento legislativo. “Me gustaría que las medidas de fuerza se hagan antes de la votación”, afirmó, y fue más allá: “Tiene que haber un paro”.
Finalmente, llamó a la responsabilidad de todos los sectores. En especial apuntó contra el empresariado y la Unión Industrial Argentina. “El empresariado argentino, parasitario como es, también se tiene que hacer cargo”, lanzó, y criticó que tras años de subsidios “ahora quieren cobrarle la crisis a los laburantes”. Sobre la UIA, cuestionó: “A veces sos muy vivo hasta que llega uno más grande y salís corriendo a pedir ayuda del Estado, pero los trabajadores no podemos pedir ese socorro”.




