Se trata de Sadra, el sindicato liderado por Guillermo Marconi. Denunció un sistema de designaciones que ha deteriorado «gravemente la credibilidad del arbitraje en todo el país». Aprovechó la pelea entre Tapia y el Gobierno para tratar de debilitar al gremio mayoritario.
El Sindicato de Árbitros Deportivos de la República Argentina (Sadra) acusó a la AFA de sostener un sistema de designaciones arbitrales irregular y de presionar a los jueces. El gremio se sumó a la ola expansiva por las sospechas arbitrales, el título otorgado a Central por la tabla anual y la fuerte suspensión a Juan Sebastián Verón (de seis meses) y a los jugadores por el pasillogate (por dos fechas).
El gremio encabezado Guillermo Marconi, marginado durante la gestión Tapia, se expresó este sábado con un duro comunicado: «Durante los últimos siete años hemos denunciado públicamente y ante la justicia diversas irregularidades en las designaciones arbitrales, así como actuaciones que evidenciaban manipulación en resultados. Incluso cuando estas situaciones involucraban a afiliados propios, todas las presentaciones fueron realizadas ante los organismos correspondientes, sin obtener respuestas concretas».
El sindicato sostiene que un grupo de árbitros y dirigentes resistió presiones y pagó costos profesionales por hacerlo: «Muchos vieron perjudicadas sus carreras, tanto en proyección como en designaciones, aun cuando fallos judiciales respaldaban su actividad».
Sadra está enfrentado al gremio mayoritario AAA, que hace 12 años conduce Federico Beligoy y desde 2018 lo hace al mismo tiempo que es Director de Arbitraje de la AFA

Sadra enumeró los hechos que, según denuncia, hundieron al arbitraje: la marginación del propio Sadra sin fundamentos, » el armado de estructuras paralelas y las presiones sobre jueces» de distintas categorías, todo con un efecto directo y devastador sobre la credibilidad del sistema en el país.
El problema de los arbitrajes con fallos insólitos se viene agravando especialmente desde todo este 2025. Ahora, lo que generó ruido fue otro cambio de regla: el anuncio en la Liga Profesional de Central campeón por haber ganado la tabla anual, sin haberse establecido antes del torneo. Y no es la primera vez que se modificó una regla en medio del camino: ya había pasado con la suspensión de descensos.
El comunicado del Sadra termina con una apelación directa a dar vuelta la página: el gremio remarca que el arbitraje es clave para la salud del juego, ratifica su «compromiso con la transparencia, la ética y la formación profesional», y llama a dirigentes, clubes, jugadores y jueces a impulsar una reforma de fondo que devuelva credibilidad y reglas claras al fútbol argentino.




