Tras cerrar su local en Zárate, el supermercado mayorista Diarco cerró sorpresivamente la sucursal de Tres Arroyos

La cadena mayorista Diarco bajó la persiana en Tres Arroyos a pocas semanas de haber cerrado un local en Zárate, en medio de una crisis de ventas que ya acumula una caída del 3% en el sector durante el primer semestre del año.

La crisis del consumo masivo sigue golpeando al segmento de los supermercados y las cadenas mayoristas. El último episodio de esta ola de cierres lo protagonizó Diarco, que decidió cerrar de forma sorpresiva su sucursal en la ciudad bonaerense de Tres Arroyos, apenas dos semanas después de haber cesado las operaciones de un local en Zárate. La sucursal, ubicada sobre la avenida San Martín 860, amaneció con carteles de «Cerrado al público. Disculpas» en sus ingresos, y según fuentes locales, el último día de atención fue el viernes 21 de agosto.

Lo que más llama la atención del cierre es la forma abrupta en que se produjo: en el interior del edificio las góndolas continúan repletas de mercadería, lo que da cuenta de una decisión tomada sin un operativo de vaciamiento previo. Hasta el momento, la empresa no emitió comunicados ni notificó la medida a los sindicatos del sector, y en los canales digitales de la firma el punto de venta todavía figura como activo e integrado a promociones comerciales con vigencia hasta el 31 de agosto. La sucursal, que había sido inaugurada el 16 de marzo de 2020 en medio de quejas de comerciantes locales, había migrado con el tiempo de un perfil mayorista a la atención al público en general.

La persiana baja en Tres Arroyos no es un hecho aislado. En las últimas semanas, Diarco cerró un local inaugurado hace seis meses en el microcentro de Zárate, donde la facturación del primer tramo de 2026 no logró cubrir los costos operativos. A esta baja se suman cierres previos en Lanús Oeste, Gualeguaychú, Concordia (Entre Ríos), Sáenz Peña (Chaco) y la localidad tucumana de Concepción, con decenas de empleos afectados. En Tres Arroyos, la decisión afecta la continuidad de entre ocho y diez trabajadores, y en el sector mayorista no descartan nuevos recortes si la demanda no muestra señales de recuperación.

El repliegue de la compañía coincide con un momento crítico para el sector. Según datos del INDEC, las ventas en autoservicios mayoristas cayeron 3,1% interanual en junio, y el primer semestre cerró con una contracción acumulada del 3%. El canal mayorista, que funcionó como opción de ahorro para familias y pequeños comercios, enfrenta una caída en el volumen de unidades comercializadas, plazos de financiamiento más cortos por parte de los proveedores y la imposibilidad de trasladar los costos fijos a las góndolas.

El escenario golpea los balances de las principales empresas del rubro. Cadenas como Caromar se presentaron en concurso preventivo de acreedores para evitar la quiebra ante la falta de liquidez. La Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) describió un escenario de recesión generalizada que afecta a todo el territorio nacional, donde el estancamiento del mercado interno y la falta de incentivos estatales impiden que la actividad económica repunte.