sábado, diciembre 3

Se resquebraja el tándem de conducción de la UOM Capital por la participación de Antonio Caló en el acto de CFK

Antonio Caló y 6 integrantes de la comisión directiva quisieron participar del Congreso de la UOM en Pilar. Roberto Bonetti, secretario Adjunto, y otros 5 se negaban. Finalmente Caló asistió, sin su adjunto, y lo silbaron. Acusaciones cruzadas de traición.

El terremoto que generó el Congreso de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) de Pilar, que significó el regreso a la vida política de CFK tras el atentado contra su vida, todavía genera réplicas en la vida interna de la emblemática organización sindical.

Donde el piso todavía no deja de moverse es en la seccional Capital, la que todavía conduce el ex líder de los metalúrgicos a nivel nacional Antonio Caló.

La diferencia surgió al momento de definir la posición respecto a la cumbre sindical. El propio Caló junto a otros 6 dirigentes eran partidarios de concurrir, con el argumento de que había que respetar la institucionalidad de la UOM. Algo que suele repetir en cada entrevista.

Por su parte, Roberto Bonetti, histórico Adjunto, y otros 5 dirigentes se negaban a asistir con el argumento de que fue el kirchnerismo era el responsable de haber impulsado la rebelión contra Caló que catapultó a Abel Furlán como secretario General.

Se resquebraja el tándem de conducción de la UOM Capital por la participación de Antonio Caló en el acto de CFK

Finalmente, Caló viajó a Pilar para participar del congreso sin el acompañamiento de Bonetti. Y para peor se ganó la reprobación de un sector importante de la militancia metalúrgica.

Públicamente, más tarde, trató de bajarle el tono a los silbidos que se escucharon cuando lo mencionó CFK en su discurso: «Fueron algunos imberbes delegados que no conocen la historia. Yo ya estoy curtido. No es el primer traspié que me toca transitar en mi historia gremial».

Una vez consumada la decisión los cruces siguieron. Incluso algunos le reprocharon a Bonetti haber sido funcional a la avanzada que dejó a Caló fuera de la conducción nacional de los metalúrgicos. Todos se pusieron el mote de traidores,

La situación, que tuvo sus capítulos en varios cruces a través de sus redes sociales, todavía no amainó. Y nadie sabe como se recompondrá la relación en una comisión directiva virtualmente partida en dos partes prácticamente iguales.