Repartidores de Rosario llevan jornadas laborales de hasta 15 horas y piden regular las apps

Con un estimado de 9 mil trabajadores en la ciudad, los repartidores denunciaron en el Concejo Municipal de Rosario falta de obra social, seguros y paradas seguras. Piden regular a las plataformas digitales y actualizar una normativa que data de 2006.

En una audiencia realizada este martes en la comisión de Producción y Empleo del Concejo Municipal de Rosario, los trabajadores repartidores expusieron una realidad cada vez más extrema: jornadas laborales que se extienden hasta 15 horas, ausencia total de cobertura médica y seguros ante robos o accidentes, y una ordenanza vigente que data de 2006, mucho antes de la irrupción masiva de las aplicaciones móviles. Acompañados por los concejales justicialistas Pablo Basso, Mariano Romero y María José Poncino, los cadetes reclamaron una actualización urgente de la normativa local.

Según estimaciones del sector, en Rosario hay actualmente entre 8 mil y 9 mil repartidores. El secretario general del Sindicato de Cadetes de Rosario, Nicolás Martínez, explicó a La Capital que la situación se ha agravado en los últimos años: «Hace unos años, había compañeros que trabajaban entre ocho y nueve horas y eso alcanzaba, pero hoy esa situación cambió porque ante la pérdida de empleo, el que tiene una moto se vuelca a nuestra actividad o se dedica al pluriempleo. Hay más personas y menos trabajo, también porque hay menos ventas y consumo. Por eso hoy en día se ven compañeros hasta 14 o 15 horas por día».

El promedio de un pedido ronda los 2.500 pesos, pero el flujo de envíos es cada vez menor mientras los costos de mantenimiento de motos y bicicletas, así como los seguros, corren por cuenta exclusiva de cada cadete. Martínez denunció que «no tenemos obra social y las empresas no se hacen cargo de ningún seguro contra robo o accidentes, que tenemos a diario», y advirtió que la ordenanza actual «tiene 20 años de antigüedad y figura en Tránsito cuando debería estar en Desarrollo Económico y Empleo».

Ante este escenario, los concejales presentaron el pasado 7 de mayo un proyecto de modificación a la ordenanza 7.042 y su modificatoria (8.026/26). El concejal Pablo Basso explicó que la iniciativa busca «actualizar para contemplar incorporaciones y modificaciones surgidas en la actividad, tratando de darle ordenamiento a la situación, ya que como es una salida laboral en plena crisis, es un sector desbordado». El proyecto propone, entre otras medidas, la gratuidad en la renovación de licencias para quienes acrediten un año de permanencia en el registro, acceso a microcréditos para reparación o reposición de vehículos, y la creación de «estaciones de espera» con conectividad e hidratación, financiadas mediante un aporte obligatorio de las plataformas digitales.

Además, los trabajadores exigen que las aplicaciones tengan «un local habilitado en Rosario, poseer la cantidad de trabajadores que prestan servicios, obligación de reconocerles un seguro laboral y contar con los instrumentos que debe contar toda actividad económica». También solicitan paradas seguras para no permanecer a la intemperie y un contralor claro que obligue a las empresas a tributar y pagar cargas sociales. Martínez resumió el sentir del sector al pedirles a los concejales que «dejen de lado la camiseta partidaria y trabajen por el bien del rubro».