martes, diciembre 7

Raúl Durdos: «Cuando hay trabajadores que votan a la derecha dan ganas de llorar. Pero si eso pasa también es culpa nuestra porque no supimos hacer la docencia necesaria»

(Por Luis Autalán @luisautalan / Fotografía Ariel Gaspardi) Desde la pulseada caliente para los próximos comicios en el SOMU Raúl Durdos dijo que Omar «Caballo» Suárez todavía mantiene «amigos poderosos» para forzar su participación electoral. Remarca la pandemia como una crisis fortísima, pero también el paso del macrismo por el Gobierno. Respecto a los sindicatos que se fueron de la CATT aventuró que «volverán en algún momento» y destacó que la llegada de Pablo Moyano al triunvirato de la CGT es garantía de resistencia peronista en Azopardo. Frente al voto de trabajadores a la derecha neoliberal asumió tanto sus ganas de llorar y que «algo no hicimos bien para que eso pase, nos faltó docencia».

Un escenario sindical que por tradición es más que áspero hace a su trayectoria, con 71 años y declarando ser peronista «desde la cuna», Raúl Durdós tiene siempre a mano una metáfora marítima ligada a cada paso de su vida. Ya sea para comentar que gusta del tango y el folklore, que Olimpo de Bahía Blanca y Boca Juniors (dos clubes con tradición portuaria desde sus cimientos) dividen su corazón futbolero y mucho más para dejar su rictus duro, ocasión en la que combina sonrisas y ojos en alerta emotiva roja cuando habla de su esposa y familia.

«En la casa de cada marítimo hay un capitana y en mi hogar hay una de las mejores, no tengo dudas. Son las que tienen que hacer -desde siempre de padre y madre- en nuestra ausencia». Con ella tuvo tres hijas, 28, 25 y 13 años respectivamente, dos nietas y un nieto que según comentó en la pausa de los temas ásperos «ya hace la V de la Victoria Peronista». Y orgulloso asevera que toda su familia honra a Perón y Evita.

Ya en terreno gremial comenta que la organización que encabeza, en temporada de pesca con actividad a pleno llega a tener 20.000 trabajadores. Las elecciones en el Sindicato de Obrero Marítimos Unidos (SOMU) serán del 13 al 17 diciembre. Y no hace falta la primera pregunta para Durdos arranque su indignación reflexiva por la previa electoral en la charla con InfoGremiales:

-Hay trascendidos que tienen el único objetivo de desinformar, no solo ocurre en una elección sindical lo podemos ver en otros ámbitos. Se intenta y se logra confundir a la gente muchas veces con intencionalidad plena. En cuanto al SOMU se llegó a decir que nosotros no queríamos dar elecciones y la verdad es que no somos todos lo mismo. Porque Omar Suárez jamás vio una lista opositora podría decir que hizo un estatuto a su medida y para que nadie pudiera competir con él. Quizás algún poderoso todavía le debe alguna gauchada, y él tiene llegada al Ministerio de Trabajo incluso porque hoy él impulsa una de las listas, la «Turquesa 10». La doctora Mónica Risotto, a cargo de la Dirección Nacional de Asociaciones Sindicales, nos expresó que teníamos que permitir que participara esa lista de la elección. Le dijimos que de ninguna manera. Nosotros no vamos a avalar nada que vaya contra los estatutos. Sería un delito. Nos llegaron a decir que podrían suspender las elecciones y hasta intervenirnos. La CATT tiene conocimiento le acercamos toda la documentación, soy secretario de Relaciones Institucionales de esa confederación. Puedo decir que no nos van a amedrentar bajo ninguna forma.

Hay varios pasos que se tienen que dar en un proceso de elecciones. Por eso, como esta organización publicó en el Diario Clarín el 4 de octubre se dio cada paso legal para esta elección, se presentaron 49 listas de candidatos para cubrir los cargos a renovar por secciones, seccionales y el secretariado nacional de las cuales fueron oficializadas 45. Las 4 descalificadas lo fueron por graves hechos como la presentación de firmas apócrifas y desconocidas personalmente por los damnificados ante la Junta Electoral como también un escribano y otra serie de incumplimientos estatutarios no menores. En ninguna forma podemos permitir que se viole la buena fe de los afiliados o pasar por alto la comisión de un delito.  Las irregularidades llegaron al punto de verificar en la lista de avales un compañero fallecido. En los últimos 30 años de esta organización no hubo un proceso electoral más amplio, democrático y transparente.

«Pase lo que pase en estas elecciones el peronismo deberá estar en las calles y los funcionarios asumiendo sus responsabilidades para seguir siendo Gobierno desde 2023»

Raúl Durdos

-Cuarenta y cinco listas dentro de un sindicato no es frecuente. ¿A qué lo atribuye?

-A que ahora sí somos democráticos, porque dimos todos los pasos que se tenían que dar y eso tuvo lugar en tiempo y forma. Antes se anticipaban las elecciones no en cuanto a prolijidad o urgencias, sino para dejar afuera a los que querían competir en los comicios. Nuestra decisión fue de absoluta transparencia para que se presenten todos los que así lo consideren.

-Tuvieron una intervención al SOMU, que alcanzó ribetes de escándalo público.

-Sufrimos una persecución antes y después de Mauricio Macri. En cuanto a la intervención todos los papeles, gestiones y más los tiene la Justicia. A punto tal es que no se pueden conformar los balances porque nos falta esa documentación, tanto del sindicato como de la obra social. Lo que le estoy comentando está denunciando como corresponde. A nosotros nos tocó llevar adelante dos años con la pandemia de Macri y dos bajo la pandemia del Coronavirus.

Para quienes nos pretenden acusar de «malos administradores» les decimos que con esta administración logramos ahorrar más de 4 millones de dólares en cuatro años. Me parece que como para cualquier sindicato ésa es una razón para sentirnos orgullosos. Además, logramos mejorar los convenios colectivos de trabajo, por lo que se ha dignificado a los trabajadores de esta actividad. Desde ya que podemos tener alguna falla, pero todos aquí trabajamos para que las cosas vayan cada vez mejor. A lo peor que nos tocó vivir bajo la pandemia de Macri hoy podemos decir que estamos bajo un gobierno nacional, popular y peronista. Y con la reactivación del país que llegará, vendrá también la reactivación de la hidrovía, de la Marina Mercante, los astilleros y todas aquellas actividades donde con orgullo podemos decir que trabajan desde hace años con sus mejores esfuerzos decenas de miles de argentinos. Como peronistas nuestro compromiso es dejar los mejor de nosotros para que todo salga bien.

Raúl Durdos

-¿Peronista desde la convicción?

-Obviamente, nací en el año 1950. El General Perón entregaba un carnet a todos los bebés nacidos en ese año Sanmartiniano y una libreta de Caja de Ahorros con 50 pesos, todavía la conservo. Mi papá perteneció a la Resistencia Peronista, así que fíjese: ¿Cómo no voy a ser un trabajador y además orgullosamente peronista?

-Hay una broma, generada por peronistas incluso, en cuanto a que el único Día de la Lealtad para este movimiento es el 17 de Octubre, todos los demás no…

-No es así. Porque los trabajadores con lealtad salen todos los días a poner el lomo. Está el ejemplo más a mano de lo que pasó y pasa con la pandemia. Los compañeros y compañeras de Sanidad, Salud, Seguridad, nosotros mismos y otros no dejamos de trabajar una sola jornada desde que comenzó la crisis del Covid-19. Me parece, creo que usted y muchos deben coincidir que esto sucedió a la vista de todos los que viven en nuestro país, está fuera de discusión hasta es emocionante, y refleja que estamos hablando expresamente de peronismo.

-Ahora, hay quienes no incluyen al kirchnerismo dentro del peronismo, sobre todo en la CGT.

-Es que el peronismo está nutrido por diferentes sectores. Desde lo personal y como integrante de esta organización se apuesta a consolidar una CGT unificada y que trabaje por y para los trabajadores y trabajadores, porque eso hace a la grandeza que se merece la Argentina. Que en la nueva conducción esté el compañero Pablo Moyano es una garantía para que esos objetivos de puedan concretar porque es lo que nos merecemos.

«Tenemos una obligación que no podemos eludir, y se trata de dar la discusión en todos los temas. Pero absolutamente todos, se enoje quien se enoje, discutir todo»

-En la CATT también se planteó la unidad y sin embargo tanto la UTA como La Fraternidad no convalidaron la alianza que motorizaron entre otros el moyanismo.

-A esas organizaciones se las invitó y no quisieron participar, se fueron solos. Ahora como suele decirse «el que se va sin que lo echen vuelve sin que lo llamen». Nadie los echó, ellos tomaron esa decisión. Nosotros, los que conformamos la nueva etapa de la CATT, apostamos por una unidad amplia. Estamos convencidos que se logró una estructura para trabajar por el bien de todos los gremios. Los compañeros que decidieron no formar parte en algún momento van a regresar.

-Dentro de la mitología sindical suele aseverarse que la CATT es más poderosa que la propia CGT. ¿Qué reflexión le merece esa mensura gremial?

-No creo que la cuestión más importante pase por medir ese poderío que usted menciona porque a veces algunos dichos hacen al folclore sindical. Ahora, la CATT nadie puede negar que es poderosa, y esa realidad es innegable, porque abarca los servicios fluviales, marítimos, terrestres, aéreos del transporte y sus gremios están en todo el país, lo comunican, transportan personas, mercaderías, combustibles en  todo el territorio nacional y regional, estamos hablando del día a día de una nación. El transporte juega un rol fundamental para un país, sus trabajadores están a la altura de esa exigencia y los sindicatos que los representan tienen la gravitación acorde a esa importancia.

-La movilización del 18 de Octubre se destacó como una expresión rotunda del Movimiento Obrero. ¿También podría decirse que hubo un desfile sindical con prolija puesta en escena?

-En mi opinión ese lunes se marcó el regreso a las calles de los trabajadores y trabajadoras, algo que habíamos perdido a raíz de la pandemia. Y es más, creo que muchos de los votos que el peronismo perdió en la PASO fueron por esa razón, porque el Coronavirus no nos permitió estar en las calles. Si hablamos de trabajadores, trabajadoras, de compañeros y compañeras, tenemos que decir que la máxima expresión del peronismo y la unidad del Movimiento Obrero siempre fue en las calles. Y no estoy hablando sólo de la historia peronista, digo que el poder a Macri se le comenzó a desmoronar cuando estuvimos con nuestros reclamos en la calle, me basta recordar el 21F, allí nació la recuperación del Gobierno que logró el peronismo en 2019.

-Es sencillo asociar la movilización en las calles con Eva Perón.

-Ella es la madre de la Patria.

-¿Y por qué considera la dirigencia sindical no valora a Cristina Fernández?

-Bueno, esa pregunta se la tendría que realizar a los demás compañeros y compañeras sindicalistas.

-En este ciclo de entrevistas le realizamos esta pregunta a todos los dirigentes.

-Para mí la figura de Evita es casi santificada. En cuanto a la señora Vicepresidenta, bueno, creo que todavía le falta un proceso.

-Se gane o se pierda en las elecciones legislativas. ¿Qué espera del Gobierno hasta 2023?

-Soy de Bahía Blanca, hace algunos días analizábamos con compañeros y compañeras de esa ciudad  el escenario político, sindical, social y económico. La conclusión fue que, pase lo que pase, el peronismo deberá estar en las calles y los funcionarios asumir sus responsabilidades con su mejor energía y convicción su trabajo. Porque mirando a 2023 el objetivo es  mantenernos en el Gobierno y cuando digo esto considero que se puede revertir lo que ha pasado. Aunque suene reiterativo, no podemos evitar decir que la pandemia complicó muchísimo todo, pero con la misma certeza creo que la posibilidad de revertir está en nuestras manos, trabajando y militando.

«Para mí la figura de Evita es casi santificada. En cuanto a la señora Vicepresidenta, bueno, creo que todavía le falta un proceso»

-Bahía Blanca no es precisamente una ciudad peronista…

-Y…algunos muchachos para mirar su reloj se corren los pelitos de la muñeca. (carcajadas)

-Digamos que hay tener “actitud” allí para sostener la convicción.

-El otro día en esa reunión en Bahía los compañeros y compañeras, con mucha humildad les cantamos la Marcha Peronista. Humildad pero un sentimiento genuino, emocionante y profundo.

-¿Tiene amigos gorilas?

-Amigos no, puedo hablar con ellos sin ningún problema, pero amigos Gorilas, gracias a Dios no. (risas)

-¿Cuál es cable a tierra?

-Mi familia sin lugar a dudas. Y cuando fui joven practiqué boxeo.

-Inevitable aunque obvio otro chiste fácil: la simetría de sindicalismo y boxeo…

-Hay gremios complicados en cuanto a la violencia, sin dudas. Pero me da la oportunidad para decirle que lo atroz del sindicalismo corresponde desterrarlo. Fue una de las cosas que pensé cuando estaba por jubilarme, retirarme del sindicalismo y cuando mis compañeros me pidieron que continuara, porque todavía no estamos lo firme que necesitamos. Mire quizás no soy un buen dirigente, pero si algo puedo destacar de mi persona es que trabajo muchísimo para unificar criterios, achicar diferencias, discutir, dialogar y consensuar. Aspiro a lograr un poco más eso, consolidar esta organización y que tomen la posta gente buena y joven…

-Pablo Biró nos dijo que es ineludible para, más allá de las diferencias, ponderar la trayectoria de los dirigentes más veteranos del Movimiento Obrero incluso si se habla y piensa de renovaciones. Que no había necesidad de tirar a nadie por la ventana

-Pablito, el secretario general de los pilotos en APLA, es un gran dirigente y gran compañero pero por sobre todas las cosas un enorme pensador. Por supuesto que comparto esa mirada. No descubro nada que si al lógico y legítimo ímpetu de los jóvenes lo ideal es también contar con el aporte de todos aquellos que puedan sumar la experiencia de los que les tocó vivir en un país difícil como el que tanto amamos. No es una frase que haya creado yo, pero estoy convencido que la juventud es una enfermedad que se cura con los años y esa cura tiene que ser la mejor, porque en eso nos va la vida. La nuestra y las que dependen de lo que nosotros tengamos que construir.

-Hablando de esos años recorridos. ¿Qué le pasa cuando ve a trabajadores/as seducidos por las ideas liberales, por los planteos de la derecha contra los derechos laborales?

-Para decirlo simple, cuando escucha o lee eso, cuando sabe que hay trabajadores y trabajadoras que votan a la derecha dan ganas de llorar. Pero, ojo ¿eh? Porque si eso está pasando es también culpa nuestra porque deja al descubierto que no supimos hacer la docencia necesaria. Y no es que deje a un costado que durante la pandemia hubo muchos compañeros y compañeras atentos a los mensajes que daban la mayoría de los medios de comunicación. Porque son muy pocos los que le hablan a la gente sobre lo que realmente es la cuestión de fondo, cuáles son los problemas que se enfrentan en una crisis como esta y muchas cosas más. Desde la «Caja Boba» se pretende hacer creer otras cosas, en contra del pueblo y si algo faltaba la pandemia es lo que dejó ahí a la vista de todos/as los que lo quieran ver, la manipulación informativa.

«Lo atroz del sindicalismo corresponde desterrarlo. Fue una de las cosas que pensé cuando estaba por jubilarme y mis compañeros me pidieron que continuara, porque todavía no estamos lo firme que necesitamos»

-¿Entonces que «el que piensa, pierde»?

-Si uno analiza qué sucedió en las PASO es inevitable considerar que nos ganaron manejando y direccionando la información, de todas las formas que uno se pueda imaginar. Quizás puede que a veces pase lo que usted dice, «el que piensa, pierde». Pero tenemos que estar convencidos que pensar es también fortaleza y dignidad y si no pensamos no vamos a salir nunca de ninguna crisis. Tenemos una obligación que no podemos eludir, y se trata de dar la discusión en todos los temas. Pero absolutamente todos, se enoje quien se enoje, discutir todo. Cuando termina la discusión, amigos como siempre. Pero repito, la discusión de los grandes temas no se puede eludir, es una obligación y no descubro nada sobre esta necesidad, le duela a quien le duela.