La cartera laboral bonaerense dispuso un período de conciliación obligatoria por 15 días en FATE, ordenó retrotraer la situación al inicio del conflicto y exhortó a la empresa y al sindicato a garantizar la paz social mientras se desarrollan las negociaciones. Luego se sumó la Secretaría de Trabajo de la Nación. El presidente tuiteó «Conspiranoico yo?» y dejó entrever su sospecha respecto a un supuesto accionar en su contra del dueño de FATE Javier Madanes Quintanilla.
El Ministerio de Trabajo de la Provincia de Buenos Aires dictó la conciliación obligatoria por 15 días en el conflicto que enfrenta al Sindicato Único de Trabajadores del Neumático Argentino (SUTNA) con la empresa FATE S.A.I.C.I., tras considerar que la situación reviste “extrema gravedad”.
La medida fue dispuesta por la Dirección Provincial de la Negociación Colectiva en el marco de la Ley 10.149, que regula los conflictos colectivos de trabajo en el ámbito bonaerense. Según la disposición oficial, el objetivo central es “mantener la paz social” y promover una solución pacífica y legal entre las partes.
En el artículo 2°, la cartera laboral dispuso la apertura de un período de conciliación obligatoria por el plazo de quince días, retrotrayendo la situación al momento previo al inicio del conflicto.

En ese marco, el Ministerio intimó al sindicato y a los trabajadores de FATE representados a dejar sin efecto cualquier medida de acción directa vigente o prevista durante el período de conciliación. Del mismo modo, ordenó a la empresa cumplir estrictamente con todas sus obligaciones laborales y retrotraer el estado de situación al inicio del conflicto.
La disposición establece que el incumplimiento de lo ordenado podrá derivar en sanciones previstas en el Anexo II de la Ley 25.212, que contempla multas y otras penalidades tanto para la organización sindical como para la empresa y sus representantes.
Asimismo, el Ministerio exhortó a ambas partes a mantener “la mejor predisposición y apertura” para negociar y contribuir a la paz social, remarcando que se trata de un procedimiento administrativo especial destinado a encauzar conflictos colectivos antes de que escalen.
Tras el anuncio del Ministerio de Trabajo bonaerense, la Secretaría de Nación encabezada por Julio Corderó se subió a la ola de frenos al estallido del conflicto por el cierre de una planta que dejaría en la calle a 920 familias, que ya tenía la planta sitiada por la policía y a trabajadores tomando la planta, en la previa al paro de 24 horas anunciado por la CGT.

El presidente de la Nación posteó al mediodía un sugestivo mensaje “Conspiranoico yo?” y aparecieron rumores sobre el destinatario de sus sospechas porque Milei creería que su homónimo Javier Madanes Quintanilla hizo el anuncio del cierre a propósito, para perjudicar la salida de la reforma laboral y, por ende, a su plan de gobierno.
Antonio Aracre fue más explícito y citó una entrevista de Madanes con La Fabrica Podcast en la que dice “No hay que aguantar, hay que atacar”, en referencia a la solicitud de mejores condiciones de competitividad. “Nos quedó claro a todos hoy… ‘hay que atacar’”, señaló.
Según el economista libertario, el dueño de FATE quiere presionar al gobierno para que le reclame a Trump bajar aranceles del aluminio, donde también tiene intereses: «Lo que me preocupa son las formas. Estas formas sí que son peligrosas.”, advirtió. El presidente lo reposteó.

