Por cada empleo público perdido se destruyeron seis trabajos privados en blanco

Un informe del EDIL–IIEP de la UBA revela que desde el inicio del actual gobierno se perdieron más de 224.000 puestos de trabajo formales, con el sector privado como principal afectado: por cada empleo público recortado, se destruyeron seis privados. El empleo registrado retrocedió a niveles de 2018 y el salario mínimo acumula una caída real del 35%.

Un informe del Área de Empleo, Distribución e Instituciones Laborales (EDIL–IIEP) de la Universidad de Buenos Aires (UBA), basado en datos oficiales del SIPA y la Encuesta de Indicadores Laborales (EIL), revela una contracción sostenida del empleo formal en la Argentina desde el inicio de la gestión de Javier Milei. Según el estudio, más de 224.000 puestos de trabajo registrados se perdieron desde noviembre de 2023, retrocediendo a niveles similares a los de agosto de 2018.

En agosto, el empleo asalariado registrado cayó por cuarto mes seguido, con una pérdida de 13.100 puestos, de los cuales 10.600 correspondieron al sector privado, seis veces más que los 1.700 empleos estatales eliminados. Además, se destruyeron 800 puestos en el sector de casas particulares.

La tendencia negativa comenzó en mayo, tras un período de estancamiento entre finales de 2024 y comienzos de 2025. La comparación interanual refleja 33.000 empleos menos (-0,3%), mientras que el retroceso acumulado desde noviembre de 2023 asciende a 224.000 puestos.

El informe detalla que el sector privado registrado, que hoy emplea a 6,23 millones de personas, volvió a caer y se ubica en niveles comparables a los de 2018, muy lejos del pico alcanzado en agosto de 2023.

Entre noviembre de 2023 y agosto de 2025, se perdieron 139.000 empleos privados (-2,2%), frente a 61.000 empleos públicos (-1,7%). Según el análisis, esto contradice la narrativa oficial que apuntaba principalmente a un recorte del sector estatal, ya que la mayor destrucción de empleo se concentró en empresas privadas.

Sectores como intermediación financiera (-0,7%), minería (-0,6%) y construcción (-0,5%) lideraron las caídas porcentuales. En contraste, Agro y Pesca, Suministro de Electricidad, Gas y Agua, y Hoteles y Restaurantes registraron un leve crecimiento del 0,2%. En números absolutos, Industria y Servicios Inmobiliarios fueron los sectores que más empleos perdieron.

El empleo privado disminuyó en 16 jurisdicciones, con la provincia de Buenos Aires y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires concentrando el 84% de la baja total del mes.

El sector de trabajadoras de casas particulares continúa mostrando la mayor contracción de largo plazo: desde 2019 perdió 61.000 puestos (-12,2%), y hoy se encuentra en niveles similares a los de 2013.

La EIL también indica que en septiembre la tasa de salida (2,1%) volvió a superar a la tasa de entrada (2,0%). Aunque las renuncias siguen siendo el principal motivo de desvinculación, disminuyeron, mientras que aumentaron las finalizaciones de contratos y períodos de prueba.

El salario mínimo, vital y móvil tuvo en octubre una nueva caída real del 2,3%, acumulando una pérdida del 35% desde noviembre de 2023. Su poder adquisitivo es hoy inferior al de 2001 y equivale apenas a un tercio del máximo registrado en 2011.

En cuanto a las remuneraciones registradas: Sector privado: leve baja del 0,7% (INDEC), aunque SIPA detecta un aumento marginal del 0,2% y en el Sector público: caída del 0,9% mensual y pérdida acumulada del 14% desde noviembre de 2023.

El Gobierno convocó para este miércoles una nueva reunión del Consejo Nacional del Empleo, la Productividad y el Salario Mínimo, Vital y Móvil para definir una actualización del salario mínimo y de las prestaciones por desempleo.

Desde agosto, el salario mínimo permanece en 322.200 pesos mensuales para una jornada completa de 48 horas semanales, mientras que el valor por hora para trabajadores jornalizados es de 1.610 pesos. Estas cifras también sirven de referencia para el cálculo de prestaciones sociales administradas por la ANSES.