Palazzo rechazó la ley ómnibus: «Son todas medidas que se dirigen hacia una única dirección, que es el beneficio de empleadores, empresarios y grandes grupos económicos»

La conducción nacional de la Asociación Bancaria (AB), que lidera el diputado nacional Sergio Palazzo, rechazó hoy «las medidas impulsadas a través de la denominada ley ómnibus» enviada por el Gobierno al Congreso, y denunció que esa norma incluye en sus 664 artículos modificaciones al régimen de trabajo y jubilatorio y limita la libertad sindical.

«Esa ley incluye las reformas laboral y jubilatoria, suspendiendo la fórmula de actualización de los haberes del sector pasivo; limita o anula el derecho a la protesta y la libertad sindical; elimina sanciones y multas a los empleadores y autoriza privatizaciones indiscriminadas (41 empresas del Estado), lo que rifa el patrimonio nacional», afirmó.

Un documento firmado por Palazzo y el secretario de Prensa, Claudio Bustelo, señaló también que «la rifa de ese patrimonio nacional conlleva la inevitable pérdida de miles de puestos de trabajo y, además, esa ley determina el libre comercio internacional, lo que implica importaciones por doquier en detrimento de la industria argentina».

«También la llamada Ley Ómnibus se entromete en los Poderes Judicial y Legislativo, en la educación y la cultura. Son todas medidas que en nombre de la libertad se dirigen hacia una clara y única dirección, que es el beneficio de empleadores, empresarios y grandes grupos económicos. No incluye ningún punto que favorezca a los trabajadores», enfatizó.

Palazzo

La Bancaria sostuvo que «muchos argentinos que votaron el actual modelo esperaban que el ajuste lo pagaran los políticos y poderosos, como se prometió, pero el peso recae de forma directa sobre los trabajadores, jubilados y el común de la gente y no sobre quienes fueron históricamente los grandes beneficiados en todas las crisis: el poder político y económico, la verdadera ‘casta’ en la que se hizo hincapié y referencia en la campaña».

Palazzo y Bustelo exhortaron a los legisladores nacionales a «pensar y evaluar muy bien su voto a la hora de sancionar esa ley, pues al igual que los gobernadores y sus definiciones políticas será muy importante su rol en el Congreso», y reclamaron que «no validen este salvaje ajuste al pueblo trabajador» y que «no traicionen a sus votantes».

«Es trascendental que definan de qué vereda están y qué intereses representan: si los del pueblo que confió en ellos con su voto o los del poder económico, que son los únicos beneficiados con estas propuestas a costa del sufrimiento de la población», concluyeron.