El líder de Camioneros Hugo Moyano reclamó aumentos más frecuentes y cuestionó las sumas no remunerativas al advertir que el esquema actual consolida una pérdida estructural del salario real, en la antesala de la paritaria 2026.
En una señal que tensiona la relación con el Gobierno y con el sector empresario, Hugo Moyano reclamó una revisión “urgente y más frecuente” de los salarios del gremio de Camioneros y cuestionó con dureza el esquema actual de aumentos, al que responsabilizó por la pérdida sostenida del poder adquisitivo. Según consignó Infobae, el planteo fue realizado a través de una nota formal enviada a las cámaras empresariales del sector, en la antesala de la negociación paritaria 2026, que comenzará en los primeros días de febrero.
El líder camionero advirtió que los mecanismos salariales vigentes generan “efectos regresivos comprobables” sobre los ingresos de los trabajadores, debido al desfasaje entre la inflación y la actualización efectiva de los sueldos. Según Moyano, el sistema consolida una “licuación salarial estructural”, ya que las revisiones se aplican con retrasos de hasta cuatro meses, período en el cual se produce una pérdida real que luego no se recompone plenamente.
La postura del sindicalista desafía de manera directa la pauta salarial impulsada por el ministro de Economía, Luis Caputo, que promueve acuerdos anuales o semestrales con aumentos por debajo de la inflación prevista. A los gremios que quisieron salirse de ese «corralito paritario», les negaron la homologación de los acuerdos paritarios directamente.
En su escrito, Moyano también cuestionó el uso extendido de sumas no remunerativas, al señalar que benefician al sector empresario mediante el ahorro en contribuciones patronales, pero perjudican tanto a los trabajadores como al funcionamiento del sindicato. En ese sentido, sostuvo que este esquema afecta el financiamiento y la capacidad operativa del gremio, al tiempo que debilita el equilibrio de la negociación colectiva.
Un punto central del reclamo es el bono extraordinario de $840.000 acordado en la última paritaria, pagadero en cuatro cuotas. Para Moyano, se trata de un incremento transitorio y no consolidable que apenas eleva los ingresos entre un 5% y un 10% según la rama, y cuya finalización provoca una caída abrupta del salario real que no es compensada por los aumentos posteriores. A su vez, cuestionó que los índices oficiales de inflación no reflejan el verdadero costo de vida de los trabajadores, ya que ponderan bienes suntuarios y subestiman el peso de alimentos, servicios y transporte.
Con este diagnóstico, el titular de Camioneros adelantó que será “muy difícil” volver a firmar acuerdos de seis meses y propuso acortar al máximo los plazos de revisión salarial para evitar nuevas pérdidas. De cara a la discusión de marzo, Moyano reclamó replantear de manera integral los mecanismos de actualización y el tratamiento de los bonos, con el objetivo de restablecer criterios de equidad y previsibilidad y frenar el deterioro de los ingresos del sector.




