Mientras sus operarios estaban de vacaciones, cerró La Texto Fabril, una empresa cordobesa de 80 años, y ofrece sólo el 50% de las indemnizaciones

Tras 80 años La Texto Fabril, una empresa ubicada en Alta Gracia, comunicó el cierre de sus operaciones. Despidió a sus últimos 29 operarios. Los telegramas llegaron mientras estaban atravesando sus vacaciones. Les quieren pagar el 50% de las indemnizaciones.

La Texto Fabril, una empresa que había sudo fundada en 1946, comunicó el cese definitivo de sus operaciones. La empresa ya envió los telegramas para informar de la situación a sus últimos 29 operarios de planta con la particularidad de que quieren pagarles el 50% de las indemnizaciones.

«Empezamos con problemas, reducciones horarias, menos días de trabajo. Se cortaron las horas extras y la producción bajó drásticamente», explicó Gustavo Godoy uno de los operarios con 34 años de antiguedad en la firma al diario Puntal.

De hecho explicó que los rumores de venta o de reducción de personal circulaban por los pasillos, pero nunca hubo una respuesta clara de la patronal.

«Llegó el fin de año y estábamos igual. Pasó enero y ni siquiera nos daban aviso de vacaciones, hasta que finalmente nos dijeron que salíamos todos juntos. Eso nunca había pasado; cuando había trabajo, nos íbamos turnando para no frenar la fábrica», recordó.

Mientras sus operarios estaban de vacaciones, cerró La Texto Fabril, una empresa cordobesa de 80 años, y ofrece sólo el 50% de las indemnizaciones

Además explicó que los telegramas, que comenzaron a llegar el miércoles, se dieron mientras atravesaban su período de vacaciones ordinarias.

Además, en los telegramas la empresa aduce que se atiene al art 247 de la Ley de Contrato de Trabajo, lo que la habilita a pagar indemnizaciones al 50% por estar atravesando una crisis. Sin embargo no se acreditó el procedimiento preventivo de crisis.

María Villalba, dirigente de la Asociación Obrero Textil, denunció que la empresa incumplió las condiciones del procedimiento preventivo de crisis al que se había acogido. «Sabíamos que venían mal desde hace años, pero no cumplieron con su palabra», señaló.