El dirigente del SMATA y diputado nacional, Mario «Paco» Manrique, dijo que el camino del diálogo «no tuvo eco» y que «no queda otro camino que el conflicto». Además anticipó que «los laburantes van a salir a defenderse» de la Reforma Laboral y abrió la puerta a un clima de tensión a gran escala.
El número dos del sindicato de mecánicos SMATA, Mario «Paco» Manrique, marcó su posición antes de lo que será una reunión clave en Azopardo que definirá la posición de la CGT frente al tratamiento en el recinto de la Reforma Laboral que impulsa la gestión libertaria.
«La CGT transitó el camino de llamar a la reflexión a los gobernadores y no tuvo el eco que los compañeros pretendían», abrió Manrique en referencia a la ronda de discusiones que encararon los triunviros cegetistas en este mes de postergación del debate.
«Sabemos que nos defendemos solos. Los Gobernadores en su gran mayoría están viendo su realidad sectorial y negocian no se que cosa», añadió en declaraciones a El Destape Radio.
Para Manrique la que se presenta «es una lucha que tendrá que dar el movimiento obrero y todos los dirigentes políticos que entendemos que esta Reforma Laboral lo único que hace es precarizar más el empleo».

Y precisó lo que será su posición en la CGT: «En la reunión de Consejo Directivo no queda otro camino que el conflicto».
«La Reforma Laboral es el desmembramiento del sistema de trabajo tal como lo conocemos. Desprotegemos a los laburantes y debilitamos las organizaciones sindicales», agregó el también diputado nacional
Y dejó una advertencia de lo que se puede venir en las calles: «Los laburantes van a salir a defenderse, a cuidar los derechos adquiridos y no le va a ser fácil al gobierno tampoco mantener la estabilidad social si sigue presionando de la forma en la que lo está haciendo».




