(Por Jorge Duarte @ludistas) La intención de la CGT es hacer un 17 de Octubre que sea un mensaje de fortaleza pero también un mensaje interno para el PJ. Se evalúan estadios, pero la fecha de fútbol complica la logística. La intención es que haya gobernadores y referentes del peronismo. «No tenemos que hacer algo para hablarnos entre nosotros».
La mirada a mediano plazo de la CGT ya tiene al 17 de octubre como uno de los puntos centrales. Es que la central obrera buscará enviar un doble mensaje el Día de la Lealtad: una demostración de capacidad de movilización, pero también aspira a convertirse en un enclave del debate en el que por estas horas se encuentra la totalidad del peronismo.
La primera intención fue convocar en un estadio en la Ciudad de Buenos Aires. Según pudo saber InfoGremiales se barajaron las alternativas del Palacio Tomás Adolfo Ducó de Huracán y del Estadio Arquitecto Ricardo Etcheverri de Ferrocarril Oeste. Sin embargo la programación del fútbol se convirtió en un problema logístico adicional.
Lo que sí está claro es que se descartó replicar lo que fue el acto en el Estadio Juan Pasquale de Defensores de Belgrano. Si el acto va a ser en una cancha tiene que ser una demostración cierta de fortaleza que también pueda leer la gestión libertaria de Javier Milei.
En Azopardo entienden que en las últimas semanas, especialmente tras el Mundial, la CGT volvió a ser parte del debate público con su presencia en la calle y su participación en cada una de las protestas. Es más, creen que lograron instalar temas en la agenda como es el endeudamiento familiar que se está llevando buena parte de la cobertura mediática.

«Más allá de la convocatoria, nuestra idea es darla volumen político al acto con gobernadores, intendentes y referentes del peronismo», le dijo a InfoGremiales una de las voces más importantes de Azopardo que se encuentra en el diseño del acto.
Algunos barajaron la chance de adelantarlo al 16 de octubre para despegarse de celebraciones locales y otros piensan en alternativas, tal vez menos multitudinarias, pero de más peso en el debate interno del PJ. «La idea no es llenar un estadio solos con los nuestros. Tenemos que dejar de hablarnos entre nosotros», explicaron.
En los próximos días habrá otra reunión de mesa chica en la que se empezarán a concretar los siguientes pasos. Para ese momento no se descarta que los dirigentes lleguen con cruces de llamadas con varios popes del peronismo que hagan más amigable una posible coordinación de esfuerzos.




