General Motors confirmó nuevos parates de producción en 2026 y desde Alvear advirtieron por su impacto indirecto en entre tres y cinco puestos de trabajo en el sur de Santa Fe

Las paradas periódicas y las desvinculaciones en la planta de General Motors en Alvear profundizan la crisis laboral en el sur santafesino. El impacto más fuerte llega sobre autopartistas, logística, metalúrgicas, transporte y comercios que dependen de la actividad industrial de la región. Este lunes la empresa adelantó que en 2026 mantendrá el esquema de parates periódicos con suspensiones.

La situación de General Motors en la localidad santafesina de Alvear continúa generando una fuerte preocupación por su impacto laboral y económico en toda la región. Las paradas periódicas de la producción y las desvinculaciones acumuladas en los últimos años no solo afectan a los trabajadores directos de la planta, sino que provocan un efecto dominó que repercute en múltiples actividades vinculadas a la industria automotriz.

Según advirtieron autoridades locales y referentes sindicales a medios rosarinos, cada empleo perdido en la terminal de General Motors impacta de manera indirecta en entre tres y cinco puestos de trabajo en el sur de la provincia de Santa Fe. El efecto se extiende a autopartistas, empresas logísticas, talleres metalúrgicos, transporte y comercios que dependen del movimiento industrial que genera la fábrica.

El intendente de Alvear, Carlos Pighin, señaló a Aire que la reducción de personal y de actividad en la planta afecta a una porción significativa de la región y a diversas ramas económicas, tanto dentro como fuera del rubro automotriz. Actualmente, la multinacional opera con menos de 600 trabajadores, casi la mitad de los que llegó a tener en sus momentos de mayor actividad, lo que profundiza el impacto social del ajuste.

Este lunes, General Motors anunció que durante 2026 mantendrá un esquema de frenos productivos de una semana por mes, con el pago del 75% de los salarios durante esos períodos. La medida confirma la continuidad de una crisis que se arrastra desde hace más de un año y que mantiene en vilo a trabajadores, proveedores y autoridades locales.

Los parates mensuales no son una novedad en la planta de Alvear. Desde junio del año pasado, la producción se interrumpe de manera periódica, aunque las primeras señales de alerta surgieron en octubre de 2023, cuando la falta de piezas importadas obligó a detener las líneas de montaje. Para marzo de 2024, la empresa ya había acumulado tres paradas en apenas cinco meses.

En paralelo, la compañía avanzó con un esquema sostenido de retiros voluntarios que modificó de forma drástica la estructura laboral. En una primera etapa, cerca de 800 trabajadores —en su mayoría con entre 10 y 25 años de antigüedad— aceptaron desvincularse. El proceso continuó durante 2025 y, hace dos meses, se concretó una nueva tanda de 90 retiros voluntarios, orientados a empleados con más de 15 años de antigüedad.

Desde Smata Rosario indicaron que las propuestas incluyeron montos cercanos al 120% de la indemnización legal, pero advirtieron que el ajuste sigue profundizándose. Entre abril de 2024 y febrero de 2025 se registraron alrededor de 200 desvinculaciones, a las que se sumaron otras 309 bajas a comienzos de 2025. En este contexto, el secretario general del gremio, Sergio Gazzera, anticipó que de cara a 2026 se espera “un año igual o peor” en términos de empleo y niveles de producción.