viernes, diciembre 2

#ESPECIAL La conflictividad sindical en foco: entre la percepción social y los datos

(Por Pablo Maradei) El extensísimo conflicto del neumático y la «promoción» de los «bloqueos sindicales» que propone una porción de la oposición coloca a la conflictividad sindical como una de las fieras a domar. Sin embargo los datos que relevan la cuestión la colocan en los niveles más bajos de los últimos 15 años, aún con una inflación que está pisando los 3 dígitos.

En esta Argentina de largas décadas de «crisis», en estos días que pasaron se le agregó un panorama de confusión donde todo parece que pudiera explotar de un día para el otro. Sin embargo, un reciente informe del CETyD (Escuela IDAES | UNSAM) asevera que «la conflictividad es la más baja desde hace más de quince años», información ésta que fue convalidada por el Ministerio de Trabajo a pedido de InfoGremiales.

En detalle «el promedio semestral de cantidad de conflictos laborales (con paro) del sector privado» tuvo su pico en el segundo semestre de 2014 (segundo gobierno de Cristina Kirchner) y en el primero de 2016 (gobierno de Mauricio Macri) con 48 medidas de fuerza. Los primeros 180 días de este año el número de conflictos se ubica en 22. 

#ESPECIAL La conflictividad sindical en foco: entre la percepción social y los datos

Completa el informe de la UNSAM: «Por cada paro llevado adelante durante 2022 se registraron cerca de dos medidas de fuerza en las que se realizaron otras acciones que no implicaron detener la producción (…) y ese panorama se da en un contexto en el que los salarios de los trabajadores no recuperaron el 20% de la caída de su poder adquisitivo que tuvo lugar entre 2017 y 2019; en el que en los mejores casos las negociaciones paritarias lograron empatarle a la inflación; en el que la distribución del ingreso es cada vez más regresiva; y en el que los niveles de precarización del empleo continúan siendo muy elevados».

image.png

Los datos se contraponen con el conflicto del neumático que tomó estado de alerta público durante varios días. A ese conflicto se le sumó en paralelo al recrudecimiento de la cuestión mapuche en el sur, el acampe extra large en la 9 de julio por parte de las organizaciones sociales y la toma de las escuelas acá en territorio porteño.

También esos datos de baja conflictividad se contraponen con el pedido de renuncia al ministro de Trabajo, Claudio Moroni, que esta semana revoleó mediáticamente Andrés «Cuervo» Larroque. Habló de «déficit en materia de gestión en el Ministerio de Trabajo«, en un claro mensaje al titular del área atado al conflicto del neumático que se extendió casi seis meses.

A propósito de ese acuerdo: el SUTNA quería que las horas extras del fin de semana se pagaran al 200%; algo que finalmente no consiguió. Sin embargo, según supo InfoGremiales el primer acuerdo que habían ofrecido las terminales era que se iba a pagar ese 15% más y que representa ese adicional de la hora extra durante 12 meses. Algo pasó que Alejandro Crespo, el titular del SUTNA, lo descartó a minutos de firmar porque no quería la temporalidad, sino que fuera un derecho adquirido para siempre.

«Hoy por hoy sobre lo que más se está trabajando son con las negociaciones colectivas para que el salario no pierda ante la inflación», señalan desde Trabajo ante la consulta de InfoGremiales respecto a saber por cuáles problemas se está necesitando más la intervención de la cartera ministerial. La UNSAM coincide con esa afirmación: habla de «registro récord de convenios y acuerdos paritarios con cláusulas de paz social». 

image.png

Esta semana copó en el paisaje mediático la familia Moyano: van por el 100% de aumento paritario que se le sumará al 31% ya obtenido. Y Pablo anticipó que «el conflicto del neumático será un poroto» al lado del de Camioneros en caso de no alcanzar esa cifra. En el mapamundi sindical, la opinión pública está acostumbrada a escuchar esas definiciones de Moyano; algo que sorprendió con Crespo porque no es conocido mediáticamente.

A contramano, casi como una respuesta a los Moyano, desde la FADEEAC (Federación Argentina de Entidades Empresarias del Autotransporte de Cargas) que son quienes discuten paritarias hicieron saber que «en septiembre los costos de transporte se incrementaron 6,45% y que la variación acumulada alcanza un récord de aumento de costos de transporte de 82,1% al tercer trimestre de 2022 (enero-septiembre de 2022), mientras que la variación acumulada alcanza el 96% en los últimos doce meses». Y completaron para que no queden dudas de lo que se viene: «Respecto a las subas de costos podemos decir que en primer término sobresale el aumento del costo laboral, que surge del segundo tramo del convenio rubricado en abril de 2022, con su impacto directo en Personal -Conducción (13,9%) y en los rubros componentes relacionados Reparaciones (6,59%) y Gastos Generales (7,43%). Y en segundo lugar, se destaca en septiembre un relevante y nuevo aumento de los Neumáticos (12,28%) -tras la suba de agosto de casi 12%».

Concluye el trabajo de la UNSAM con un mensaje más de índole político, y de alerta: «El riesgo al que nos enfrentamos no parece ser tanto el de sindicatos desbocados, que obstaculizan la producción y ponen en juego el porvenir económico de nuestro país. Más bien, parece ser que la crisis económica, la sucesión de algunos conflictos de alta intensidad y la mayor pregnancia social de discursos punitivos se convirtieron en una oportunidad para avanzar en el disciplinamiento de la clase trabajadora».