Trabajadores del Banco Patagonia Tucumán realizaron una volanteada frente al Ministerio de Trabajo provincial, donde distribuyeron panfletos con duras acusaciones contra Carlos Daniel Ferreyra, a quien responsabilizan por prácticas laborales abusivas y por recurrir a la represión policial frente a los reclamos gremiales. En diciembre, Infantería protagonizó una brutal represión a trabajadores del banco que se manifestaron y terminó con varios heridos.
El conflicto entre trabajadores bancarios y el Banco Patagonia en Tucumán sumó este lunes un nuevo capítulo de tensión. Empleados de la entidad realizaron una volanteada frente al Ministerio de Trabajo provincial, donde distribuyeron panfletos con fuertes acusaciones contra Carlos Daniel Ferreyra, gerente de Desarrollo Humano y Clima Organizacional, a quien señalaron como responsable de prácticas empresariales abusivas y del uso de fuerzas policiales para reprimir reclamos gremiales.
La protesta se enmarca en un conflicto que tuvo su punto más grave el pasado 5 de diciembre en la ciudad de Concepción, cuando delegados y trabajadores bancarios fueron reprimidos por efectivos de Infantería mientras llevaban adelante una manifestación pacífica frente a una sucursal del Banco Patagonia. En aquella jornada, los empleados denunciaban persecución laboral, maltrato y amenazas contra trabajadores de la entidad.

La concentración había sido convocada para respaldar a empleados que acusaron a la gerente de la sucursal, María José Mansilla, de hostigamiento y trato intimidatorio. Según relataron desde el gremio, no existieron provocaciones ni incidentes previos que justificaran el despliegue policial. Sin embargo, el intento de entablar un diálogo terminó con empujones, golpes y heridos.
Entre los reprimidos se encontraban delegados del Banco Nación, Banco Macro y Banco Patagonia, además de integrantes de la Comisión Directiva de La Bancaria Tucumán, incluida su secretaria general, Cecilia Sánchez Blas. Tras los hechos, el sindicato declaró el estado de alerta y exigió explicaciones inmediatas tanto a las autoridades del banco como a los responsables del operativo policial.
“No vamos a naturalizar la violencia institucional. Nos golpearon por defender a nuestros compañeros”, denunciaron desde La Bancaria, que calificó la represión como “brutal y desmedida” y advirtió que no tolerará nuevas amenazas contra los trabajadores.

A casi dos meses de aquel episodio, el conflicto volvió a expresarse en el espacio público. Este lunes, trabajadores del Banco Patagonia colmaron de volantes la calle frente al Ministerio de Trabajo de Tucumán. En los panfletos, junto a una fotografía de Carlos Daniel Ferreyra, se lo acusa de ser un “sicario de empresarios extranjeros inescrupulosos” y de “explotar, marcar, dejar en la calle a trabajadores y usar policías para reprimir”.
La volanteada buscó visibilizar el malestar persistente en el sector y denunciar lo que los empleados consideran una política sistemática de persecución sindical y criminalización de la protesta. Se estima que continuarán con las medidas de difusión y reclamo hasta obtener respuestas concretas y garantías para el personal.




