En forma sorpresiva, la intervención de la UOM cita a veedores de la CGT y una ONG para fiscalizar las elecciones de la seccional Zárate-Campana

La intervención de la UOM impuesta por la Justicia que decidió anular los comicios de marzo por supuestas irregularidades en el resguardo y recuento de votos, sumó para estas nuevas elecciones a veedores de la CGT y de una ONG. En paralelo, el interventor Alberto Biglieri avanza con un plan que incluye la depuración de padrones y la negociación salarial para un sector donde más del 40% de los trabajadores cobra por debajo de la línea de pobreza con empresas que retroceden en su producción ante la baja de la demanda y la apertura de las importaciones.

En un movimiento inédito tras la anulación de los comicios anteriores, el interventor judicial de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), Alberto Biglieri, confirmó que citará a veedores de la CGT y de la ONG Transparencia Electoral para supervisar las nuevas elecciones en la Seccional Zárate-Campana.

La decisión busca asegurar la confianza en el proceso electoral que se llevará a cabo antes de fin de año, luego de que la Sala VIII de la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo anulara los comicios de marzo pasado debido a «serias irregularidades».

Los cuestionados camaristas Víctor Arturo Pesino y María Dora González habían fundamentado su fallo en la falta de garantías de una «elección confiable, segura ni transparente» en la seccional bonaerense. Señalaron que la mecánica de resguardo y recuento de votos durante los tres días de votación «destruyó la objetividad de todo el proceso», vulnerando principios de democracia sindical establecidos en la Constitución Nacional.

La elección nacional del 18 de marzo, que había proclamado ganador a Abel Furlán, fue anulada junto con la de Zárate-Campana, y sin más, se dispuso la intervención judicial del gremio, con un plazo de 180 días para convocar a nuevas elecciones.

La novedad de la participación de veedores externos ocurre mientras la interna sindical está a flor de piel. Fuentes cercanas al interventor aseguraron a Infobae que los padrones de varias seccionales estarían inflados, distorsionando la representación en el congreso nacional de la UOM.

Este escenario genera una situación particular, ya que el secretario Gremial de la CGT es Osvaldo Lobato, un dirigente fiel a Furlán. La central obrera deberá mantener la imparcialidad al enviar veedores a una votación donde se define el futuro político del conductor suspendido de la UOM.

El interventor Biglieri, mientras tanto, avanza en su plan de gestión que incluye la negociación de aumentos salariales para el sector y la adecuación de los convenios colectivos de trabajo, aunque desde el Gobierno advierten que no habilitarán este último punto mientras se mantenga la intervención judicial.