El Sindicato del Seguro, encabezado por Jorge Sola, triunviro de la CGT, declaró estado de alerta y movilización, y no descarta medidas de fuerza en el corto plazo, en rechazo a las políticas económicas del Gobierno.
El consejo directivo del Sindicato del Seguro encendió las alarmas al advertir que, como consecuencia del plan económico vigente, ya se perdieron 1.600 puestos de trabajo en el sector. Según denunció el gremio que encabeza Jorge Sola, «bajo el relato de la modernización se impuso una reforma laboral que, avisamos que no va a generar más empleo; al contrario, lo está liquidando y vamos a sufrir una profundización de la precarización, con más trabajo no registrado».
En esa línea, la organización sindical sostuvo que la actividad aseguradora no es ajena a la crisis que atraviesan la industria y el comercio, y apuntó que la raíz del problema «no se trata de la legislación, sino del modelo económico».
Frente a la constante caída de los puestos laborales, el sindicato dispuso el estado de alerta y movilización. Voceros gremiales revelaron que no se descarta la realización de medidas de fuerza en el corto plazo, las cuales podrían coordinarse con las protestas por actividad que planea la Confederación General del Trabajo (CGT) en rechazo a la gestión libertaria. Sola, también cotitular de la CGT, subrayó que «nuestras acciones son y serán en defensa de la estabilidad laboral y del poder adquisitivo de los salarios», al tiempo que denunció que las sucesivas reformas desreguladoras funcionan como «una carta blanca para que las corporaciones avancen en una flexibilización de hecho».
El gremio cuestionó duramente la reforma laboral impulsada por el Gobierno y señaló que, a través de la llamada Ley de Modernización Laboral, se busca «desarticular los convenios colectivos, licuando las estructuras de empleo protegido que históricamente caracterizaron al sector de seguros en la República Argentina».
Además, advirtieron que se está desfinanciando a las obras sociales «con el propósito de afectar la salud pública en beneficio de las prepagas».
Según los registros oficiales difundidos por la Superintendencia de Seguros de la Nación (SSN), el mercado asegurador ya acumula 1.600 cesantías, una cifra que Sola atribuyó directamente a «las políticas que impulsa el ministerio de Economía, que afectan al consumo y, obviamente, al consumo interno», y no a cambios tecnológicos o reconversiones sectoriales.
A través de un comunicado, el Sindicato del Seguro fijó su posición frente a los planteos de las cámaras empresariales, que justifican los despidos por los avances tecnológicos y la llegada de la inteligencia artificial, que permiten acelerar procesos de administración y liquidación de siniestros. «Modernizar no es destruir empleo. Si hay menos trabajo, no hay modernización: es retroceso», sostuvo el gremio, que también recordó que la reestructuración del mercado ya derivó en la intervención, disolución y quiebra de varias compañías medianas, como Orbis, Caledonia, Escudo, Juncal, Boston y TPC, por parte de la Superintendencia.
Frente a la posición empresarial, la organización sindical manifestó: «Se debe entender que no somos un número. Se trata de trabajadoras y trabajadores, familias y proyectos de vida afectados por la pérdida de sus fuentes laborales». Para dimensionar el impacto, el gremio equiparó la pérdida de 1.600 empleos directos «al cierre de 9 compañías aseguradoras medianas en el país; llenar por completo 3 salas de cine o una fila de 30 micros de larga distancia».
Sola cerró su mensaje con una crítica al discurso oficial: «Nos vienen corriendo con el discurso del éxito del superávit como una versión moderna de la teoría del derrame de los 90, pero los beneficios a las clases medias y bajas no llegan; todo lo contrario, a medida que sigue el plan de Milei, hay menos trabajo de calidad y los salarios se vienen deteriorando por los efectos de una inflación que no refleja la realidad».




