El Gobierno analiza subir los aportes de los militares para cubrir el déficit millonario en el IOSFA

Un decreto en estudio propone reformar la obra social de las Fuerzas Armadas IOSFA, excluir a Gendarmería y Prefectura y aumentar las contribuciones de los uniformados activos, retirados y sus familias, en medio de una crisis financiera en la que entró la institución hace unos dos años y que ya supera los $150 mil millones. Crece el malestar por el deterioro de las prestaciones.

La obra social de las Fuerzas Armadas, IOSFA, vuelve a quedar en el centro de la polémica a partir de un decreto que el Gobierno tiene a la firma y que buscaría modificar de manera profunda su estructura. La iniciativa surge en medio de una crisis financiera que supera los 150 mil millones de pesos, tras dos años de gestión bajo la presidencia de Javier Milei, período en el que la entidad ya acumuló cambios de conducción y fuertes cuestionamientos por el deterioro en las prestaciones.

Según trascendió, la nueva normativa no solo implicaría un cambio de nombre para la obra social, sino también una redefinición de su universo de afiliados. En ese marco, Gendarmería y Prefectura quedarían excluidas de la cobertura y regresarían a la órbita del Ministerio de Seguridad, desde donde se analiza la posibilidad de garantizar atención médica a través de convenios con empresas de medicina prepaga.

El proyecto fue abordado en una reunión realizada a fines del año pasado en el Edificio Libertador, donde el ministro de Defensa, Luis Petri, recibió a un grupo de coroneles retirados encabezados por Ariel Guzmán. Allí se discutió el futuro de la denominada “nueva IOSFA” y el rol de la denominada “familia militar”, en un contexto donde persisten críticas a la conducción política de la quinta obra social más grande del país, que brinda cobertura a más de 550 mil afiliados.

Para el personal del Ejército, la Armada y la Fuerza Aérea, tanto activos como retirados y sus familias, se prevé la creación de una obra social exclusiva, con una reorganización administrativa y un eventual acuerdo con el Ministerio de Economía para afrontar la pesada deuda acumulada. Sin embargo, uno de los puntos más sensibles de la reforma es la posibilidad de incrementar los aportes de los afiliados, actualmente fijados en el 6% del salario.

La propuesta incluiría además que los descuentos alcancen a los suplementos salariales por especialidad o zona inhóspita, algo que, según fuentes del Edificio Libertador, ya estaba contemplado en el decreto de creación de IOSFA en 2013, pero nunca se aplicó debido a los bajos ingresos del personal militar. La situación salarial se agravó en el último tiempo, tras la decisión del actual Gobierno de anular las últimas cuotas de la equiparación con las fuerzas de seguridad.

De concretarse estos cambios, el impacto podría profundizar el malestar entre los uniformados, en un contexto de salarios retrasados y crecientes quejas por deficiencias en la atención médica. Mientras tanto, también se analiza cómo quedará conformado el nuevo directorio de la futura obra social y qué rol tendrá la actual conducción, en un escenario marcado por la incertidumbre y la urgencia de encontrar una salida a la crisis estructural del sistema.