Son ocho empleados de la sección limpieza y una delegada gremial que se vieron afectadas por la decisión de las autoridades del nosocomio bonaerense.
Trabajadoras y trabajadores del Hospital Gandulfo denunciaron el despido de por lo menos 8 trabajadoras y trabajadores, dejando familias sin ingresos en un contexto social y económico sumamente crítico.
Entre las personas cesanteadas hay una trabajadora embarazada y delegada gremial, un hecho muy grave e ilegal que despertó fuertes cuestionamientos.
El viernes 2 de enero se realizó una asamblea de trabajadores en la puerta del hospital, en la que se resolvió «acompañar y respaldar a todas las personas despedidas«.
Fue allí que se tomó conocimiento que fueron 5 los despidos de trabajadores de limpieza (incluida la delegada), sector que venía de un conflicto reciente por falta de personal, hecho que obviamente se agravó con las cesantías.
Despidos en el Hospital Gandulfo
Tras la asamblea, las y los trabajadores llevaron adelante una radio abierta en la calle lateral del Hospital Gandulfo, con el objetivo de visibilizar la situación y denunciar el vaciamiento del sistema de salud pública. La actividad contó con el acompañamiento y la solidaridad de otros gremios y organizaciones sociales y políticas, que expresaron su apoyo a los reclamos y su rechazo a las políticas de ajuste sobre el sector sanitario.
En medio de la protesta, representantes de los trabajadores fueron convocados a una reunión con la Dirección del hospital. Según explicó la delegación sindical, hubo una extensa y tensa discusión, en la que 4 directoras no atinaban a explicar los motivos de la mayoría de los ceses y no tuvieron en cuenta un acuerdo gremial firmado entre ATE y el equipo directivo del Gandulfo en 2024 (que equiparaba derechos de becarios y becarias con los del personal de planta, lo que dejaría sin sustento los ceses argumentados en un excesivo uso de licencias).
Prácticas antisindicales
La respuesta obtenida, además de dejar sin efecto el cese ilegal de la delegada, fue el compromiso de la Dirección de mantener reuniones individuales con cada trabajador despedido (junto a un representante gremial), en reconocimiento de que ninguno de ellos había recibido advertencia previa antes de ser desvinculado.
Según consigna el medio ANRed, las y los trabajadores denunciaron estas decisiones que los dejaron abruptamente sin empleo y sin ingresos económicos para sostener a sus familias, profundizando situaciones de vulnerabilidad social.
Además, remarcaron que los despidos se produjeron a pocos días del compromiso de la viceministra de Salud, Alexia Navarro, y el funcionario, Agustín López, ante representantes de ATE Sur y del espacio provincial denominado «becarixs en lucha», de la renovación de la totalidad de las becas laborales, lo que consideran una contradicción evidente.




