Durante una nueva concentración frente a la planta de Granja Tres Arroyos, los empleados y despedidos reclamaron por los 270 cesanteados confirmados, la falta de pago de salarios e indemnizaciones y la incertidumbre sobre el futuro laboral. Desde el sindicato advirtieron que la crisis se profundiza: la empresa paralizó «hasta nuevo aviso» su planta de Capitán Sarmiento y ya suman casi 480 los despidos en Concepción del Uruguay.
La crisis de la principal avícola del país no da tregua. Mientras el conflicto se extiende y las respuestas se demoran, un grupo de trabajadores de Granja Tres Arroyos volvió a concentrarse este domingo frente a la planta para reclamar respuestas ante los 270 despidos confirmados, la falta de pago de salarios e indemnizaciones, y el silencio de una empresa que, según denuncian, se encuentra «totalmente desaparecida». La movilización, convocada bajo el lema «Que no se apague la lucha», también sirvió para cuestionar la ausencia de asambleas y la falta de organización para definir los próximos pasos en defensa de los puestos de trabajo. «Esto es momento de unirnos y luchar por lo que nos corresponde, sea el puesto de trabajo, sea la indemnización», señaló uno de los manifestantes.
La situación se volvió aún más crítica en las últimas horas. La empresa notificó formalmente el cese total de sus actividades productivas en la histórica planta de Capitán Sarmiento, provincia de Buenos Aires, a partir de este lunes 31 de agosto y «hasta nuevo aviso». Aunque la firma argumentó la medida en «la falta de suministro eléctrico y otras cuestiones operativas y productivas derivadas de circunstancias de fuerza mayor», los trabajadores denunciaron maniobras que contradicen una simple pausa técnica: el retiro de maquinaria concesionada y el vaciamiento de las oficinas por parte de los directivos, lo que alimenta el temor a un cierre definitivo. «No quedó nada», describió una fuente consultada sobre el estado del establecimiento.
De manera simultánea, la empresa profundizó los despidos en Concepción del Uruguay. La semana pasada ya habían sido confirmadas 270 cesantías en la planta La China y este lunes comenzaron a llegar nuevos telegramas. «Están llegando nuevos telegramas de despido, a las once de la mañana habían llegado más de cien. Suponemos que va a ser otro ciclo de 270 o algo así. Gran parte de la comisión sindical también recibió telegramas», informó Julio Chamorro, secretario general del Sindicato de la Alimentación de Concepción del Uruguay. Con estos nuevos despidos, la cifra total de trabajadores desvinculados ya asciende a casi 480, más de la mitad de los operarios de la planta.

El conflicto de Granja Tres Arroyos, que arrastra una deuda de 350,9 millones de dólares y negocia con acreedores una reestructuración con quitas de hasta el 75%, se enmarca en un escenario más amplio de pérdida de puestos de trabajo. A los cierres y suspensiones en Tristán Suárez, Río Cuarto, Pilar y Esteban Echeverría, se sumó la paralización total de la planta de Capitán Sarmiento, lo que dejó a 900 trabajadores en vilo sin certezas sobre la continuidad laboral.
El gobierno de Entre Ríos había dictado una conciliación obligatoria a mediados de agosto ordenando la reincorporación de los 270 despedidos, pero la medida no logró frenar el avance de la crisis ni garantizar el pago de los salarios adeudados.
En medio de este panorama desolador, los trabajadores reclaman unidad y acompañamiento. Durante la manifestación también se hizo un llamado a quienes aún permanecen en la empresa para que se sumen al reclamo, ante el temor de que los despidos se extiendan al resto de las plantas. «Necesitamos respuestas ya», expresó uno de los trabajadores, que describió la situación económica de las familias como crítica. Los manifestantes anticiparon que continuarán evaluando medidas y convocando a sus compañeros para fortalecer el reclamo, mientras la empresa avanza con una estrategia que el sindicato califica como de «vaciamiento» y que ya dejó una profunda huella en las comunidades de Concepción del Uruguay y Capitán Sarmiento.


