El relato de un obrero que copó el palco de la CGT: «Fue un acto de justicia»
En una típica postal de Buenos Aires no deberían faltar dos elementos: el Obelisco y un colectivo 60. El martes pasado, en la antesala de la marcha de las CGT’s, esos dos iconos porteños se juntaron. Llegué al punto de encuentro apenas pasada las dos de la tarde, el cielo estaba despejado y, debajo de él, mis compañeros ultimaban los preparativos para comenzar la caminata. Éramos muchos, casi trescientos, muchos más de los que solemos ser en ese tipo de actividades. Después de los saludos, me quedé conversando con Abel Rodríguez, un chofer de la empresa Expreso Lomas. Abel es joven, está por cumplir los treinta años, y combina el trabajo con la carrera de abogacía. Esa tarde se lo notaba entusiasmado, me pasó un mate amargo y, con una sonrisa, me preguntó:
- ¿Che, Santi, vos qué decís, ...










