El secretario de Trabajo se guardó un puesto de gerente en Trenes Argentinos para no dejar el Estado
La cúpula de dirigentes políticos llegados al Estado con la gestión Mauricio Macri empieza a despedirse de sus cargos. Con los resultados electorales consumados, muchos ya empezaron a acomodar sus pertenencias, dejar los papleres en orden y encarar una transición de nuevo al llano y a la actividad en el sector privado.Sin embargo eso no es lo que ocurre con el secretario de Trabajo, Lucas Fernández Aparicio. El hombre de confianza del ministro de Transporte, Guillermo Dietrich, fue previsor y acomodó su futuro en el sector público, más allá de los vaivenes políticos de sus jefes.Luego de que hiciera todo el lobby posible para quedarse en funciones, incluso de haber "chapeado" en diferentes lugares haciendo gala de su pasado kirchnerista, Aparicio se despachó con una sorpresa: se había guar...










