#HistoriasDeMujeresSindicalistas Mara Rivera: De Avellaneda a la Internacional de Servicios Públicos, de Sandro a Virginia Bolten
Su vida empezó marcada por el día de la mujer y el retorno de la democracia. Le tocó vivir parte de su infancia y adolescencia viendo poco a su papá que resistió todo lo que pudo la privatización de Segba en manos de capitales chilenos hasta que en 1995 se fue con un retiro "voluntario". Conseguir otro trabajo no fue nada fácil por un par de años por lo que cuando apareció una oportunidad en Río Gallegos, se fue. Mara Rivera, con sus 37 años, recuerda el episodio con mucha bronca: "Yo tenía como una carga muy metida de pensar 'estos son los que echaron a mí papá'. Así me fui metiendo, me fui metiendo..."No entró a Edesur gracias a su papá sino a pesar de él, que no quería ver a su hija convertida en "un número más" al que después desecharían. Pero Mara siempre hizo la suya y se anotó junto...










