La UOM Rosario confirmó que los empleados aceptaron las indemnizaciones por el cierre de la planta, con una suma adicional equivalente a cinco salarios conseguida en la negociación. El gremio insiste en reclamar la reapertura de la fábrica y responsabilizó a la política de apertura de importaciones del Gobierno nacional.
Los trabajadores de Electrolux en Rosario aceptaron cobrar las indemnizaciones por el cierre de la planta, a las que se sumará un monto equivalente a cinco salarios adicionales, conseguido a través de las negociaciones de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) de Rosario. El gremio confirmó este martes que quedó sin efecto la audiencia prevista para ese día en el Ministerio de Trabajo de Santa Fe, aunque ratificó que continuará reclamando la reapertura de la fábrica.
«Nosotros no nos resignamos y seguimos pidiendo la reapertura de la empresa», aseguró el secretario general de la UOM Rosario, Antonio Donello, después de que los trabajadores optaran por aceptar las indemnizaciones correspondientes, más la suma adicional acordada con la empresa. La audiencia que debía realizarse este martes había sido fijada el 28 de septiembre, cuando el Ministerio de Trabajo provincial dictó la conciliación obligatoria y suspendió los despidos hasta el 20 de octubre. Durante ese período, los trabajadores continuaron percibiendo sus salarios, aunque sin concurrir a la planta.

Electrolux anunció el 25 de septiembre el cierre de su fábrica de la zona sudoeste de Rosario, donde producía electrodomésticos de línea blanca. La multinacional sueca decidió abandonar la producción local y abastecer el mercado argentino con productos importados, en un proceso que estuvo precedido por suspensiones y retiros voluntarios que redujeron considerablemente el plantel. Al comunicar su decisión, la compañía sostuvo que el cierre formaba parte de un plan destinado a mejorar la eficiencia y fortalecer la competitividad de sus operaciones globales, y lo atribuyó a los cambios en las condiciones del mercado y a la transformación del modelo operativo de la industria.
Desde la UOM rechazaron esos argumentos y vincularon la decisión empresarial con la política de apertura de importaciones del Gobierno nacional. Donello insistió en la necesidad de que se ponga fin a esa política, se apueste a la producción nacional y se reincorpore a los trabajadores despedidos. «No aceptamos bajo ningún punto de vista la postura de la firma», sostuvo el dirigente, quien ratificó que el sindicato continuará reclamando la reapertura de la planta.




