El Ministerio de Defensa que conduce Carlos Presti dispuso reducir la planta de la Obra Social de las Fuerzas Armadas OSFA (ex IOSFA) de 2.450 a 1.000 trabajadores a partir de febrero de 2027 y ordenó el cierre de 30 farmacias propias. Los afiliados denuncian suspensiones de cirugías, falta de insumos oncológicos y viajes obligados a otras provincias para atenderse. En Mar del Plata, acompañantes terapéuticas reclamaron por cuatro meses de salarios adeudados: «Es inhumano trabajar sin un sueldo».
La gestión de Carlos Presti al frente del Ministerio de Defensa dejará una marca profunda en la obra social de las Fuerzas Armadas. En apenas quince días, los 323.000 afiliados de la Obra Social de las Fuerzas Armadas (OSFA), heredera de la disuelta IOSFA, se enteraron de una serie de resoluciones que anticipan un 2027 de ajuste severo. La primera, conocida el 8 de octubre, establece que a partir del 4 de febrero del año próximo el personal contratado de OSFA, que actualmente ronda los 2.450 trabajadores, se reducirá a 1.000. La medida fue alertada por el delegado gremial de ATE en IOSFA, Rubén López, quien además denunció que el nuevo liquidador designado por el Gobierno «no le pagó nada a los prestadores, lo cual hace que la situación sea cada vez peor».
El cuadro que enfrentan los afiliados es crítico. Según fuentes calificadas, «hay una cantidad muy grande de pacientes a los que se les han suspendido cirugías tanto en el Hospital Militar Central como en el Hospital de Campo de Mayo por falta de insumos». La situación se repite en distintas provincias: pacientes oncológicos en Entre Ríos no pueden acceder a sus medicamentos, y afiliados de Chaco deben trasladarse a Misiones o Entre Ríos para atenderse, solo para encontrarse con que el organismo está cerrado esa semana. El propio presupuesto oficial proyecta un resultado financiero positivo de $1.069.330.830 para 2027, un superávit que, según las denuncias, se logrará a costa de la calidad de las prestaciones.

El 14 de octubre se conoció una segunda resolución, también firmada por Gonzalo Secchi, administrador de la liquidación de la ex IOSFA, que ordena el cierre y la baja de las habilitaciones sanitarias de 30 farmacias propias de la obra social. El documento argumenta que «hasta la fecha no se recibió pedido de traspaso de las farmacias por parte de OSFA» y que, ante la «pronta fecha de liquidación» del instituto, se debe iniciar el proceso de cierre. Sin embargo, desde distintos sectores señalan que OSFA no está comprando a las droguerías para abastecer a las farmacias propias, lo que en la práctica condena a los establecimientos a la inactividad. La contradicción es flagrante: en el presupuesto para 2027, el Ministerio de Defensa sostuvo que uno de sus principales objetivos será «fortalecer la red de farmacias».
La crisis no es nueva, pero se profundiza día a día. En Mar del Plata, una de las ciudades con mayor cantidad de personal militar afectado, acompañantes terapéuticas de la obra social se concentraron en la sede de OSFA para reclamar por cuatro meses de atraso salarial. «Es inhumano trabajar sin un sueldo», expresaron durante la protesta a Ámbito. El caso de Mar del Plata se suma a una serie de reclamos que se multiplican en todo el país, mientras los afiliados ven cómo el ajuste se traslada directamente a sus derechos: menos personal, menos farmacias, menos prestaciones y más incertidumbre sobre el futuro de la cobertura de salud de las Fuerzas Armadas.




