Un informe de la UIPBA reveló que la provincia concentró el 45,2% de los puestos de trabajo perdidos en todo el país y que el calzado deportivo se derrumbó un 76,1%, convirtiéndose en el rubro más golpeado de la industria argentina. Veinte de las veinticuatro ramas industriales perdieron empleo desde 2023.
La provincia de Buenos Aires, que concentra cuatro de cada diez fábricas y el 43,3% del empleo industrial del país, es también el distrito más golpeado por el ajuste en marcha: allí se produjeron el 34,7% de los cierres de fábricas a nivel nacional y el 45,2% de los puestos de trabajo perdidos en todo el país, según un informe de la Unión Industrial de la Provincia de Buenos Aires (UIPBA) a junio de 2026. Desde junio de 2023 cerraron 1.374 fábricas bonaerenses (−6,3%) y se perdieron 45.115 puestos de trabajo (−8,6%). Hoy quedan 20.329 unidades productivas con personal declarado y 480.821 trabajadores, el nivel más bajo de toda la serie.
El deterioro lleva 19 meses consecutivos de cierre de unidades, ya que desde noviembre de 2024 no hubo un mes con saldo positivo. A eso se suma que no solo cierran plantas, sino que las que sobreviven también se achican: el tamaño medio bajó de 24,2 a 23,7 trabajadores por establecimiento. Al segmentar por división industrial, 20 de las 24 ramas que componen la industria bonaerense perdieron empleo entre 2023 y 2026. La que encabeza la caída es cuero y calzado, con una merma cercana al 38%, casi el doble que la segunda, textiles, con una baja de alrededor del 20%. Detrás aparecen tabaco, prendas de vestir, minerales no metálicos y caucho y plástico, todos con retrocesos de entre 15% y 18%.

El dato más extremo está en el calzado deportivo, que pasó de 1.621 a 387 puestos de trabajo, una pérdida del 76,1%, muy por encima del calzado de cuero (−33,1%), el de otros materiales (−38,2%) y las partes de calzado (−42,2%). La provincia concentra el 51,5% del empleo y el 53,9% de las fábricas de calzado del país: son 372 establecimientos que emplean a 5.486 personas, frente a los 9.674 puestos y 519 fábricas de mayo de 2023. En producción, el calzado tiene el peor desempeño de toda la industria argentina, con una caída acumulada del 38,8% en el primer semestre de 2026 frente a igual período de 2023, por encima de textiles, maquinaria y cualquier otra rama fabril.
El derrumbe del calzado no se explica solo por la competencia importada. Entre mayo de 2025 y mayo de 2026, mientras la importación de calzado cayó 31,3%, el sector perdió 3.273 puestos de trabajo y cerraron 146 fábricas en el mismo período. Los datos explican que menos producto extranjero no se tradujo en más producción local, sino en una caída del consumo: un fabricante con plantas en la provincia describió que el año pasado sus clientes compraban zapatillas hasta el día 17 o 18 de cada mes, mientras que este año ese margen se corta el día 10. El mercado argentino de calzado pasó de vender cerca de 100 millones de pares por año a unos 70 millones, y de las 243 fábricas que cerraron en todo el país, 147 eran bonaerenses, el 60,5% del total.




