Trabajadores de la textil RA Intertrading, en la ex Yersiplast, alertaron por el desmantelamiento de la planta y la paralización de la producción desde hace dos meses. La empresa de Catamarca venía aplicando suspensiones rotativas que alcanzan a un centenar de empleados, con una asignación del 70% del salario bruto.
Trabajadores de la fábrica textil RA Intertrading denunciaron el retiro de maquinaria y la existencia de ofertas económicas para dejar sus puestos de trabajo, en una planta ubicada en Catamarca que fue inaugurada por el gobernador Raúl Jalil con respaldo del Estado provincial. Según informaron los operarios, la producción lleva aproximadamente dos meses paralizada y existe un temor creciente a un desmantelamiento definitivo del establecimiento. El retiro de equipamiento, registrado en fotografías, no constituye por sí mismo una confirmación de cierre, pero se suma a un cuadro de crisis que ya venía afectando a la firma.
La situación se produce en el marco de un esquema de suspensiones rotativas vigente entre septiembre y octubre, acordado a comienzos de septiembre, que alcanza aproximadamente a un centenar de trabajadores. El acuerdo divide al personal en dos grupos, con períodos alternados durante las quincenas de ambos meses, y establece una asignación no remunerativa equivalente al 70% del salario bruto para los lapsos de suspensión. Los trabajadores denunciaron además que la empresa les presentó ofertas económicas para abandonar sus posiciones, presentadas como incentivos para iniciar emprendimientos propios, con el objetivo aparente de evitar despidos formales. Ante esta situación, reclamaron la intervención de las autoridades provinciales.

RA Intertrading se instaló en la ex Yersiplast, una planta que había cerrado en 2017 y fue recuperada con aportes provinciales. Jalil encabezó la inauguración formal el 19 de octubre de 2022, junto con autoridades de su administración y de la firma. La apertura comenzó con cien puestos y nueve líneas de producción, mientras la empresa proyectaba ampliar el establecimiento hasta alcanzar trescientos empleos. La radicación estuvo acompañada por herramientas de promoción y financiamiento dentro de la política con la que el Ejecutivo presentó a Catamarca como un polo textil.
El conflicto de RA Intertrading se enmarca en una crisis más amplia que golpea a la industria textil catamarqueña. Según el secretario general de la Asociación Obrera Textil (AOT) de Catamarca, Jorge González, la maquinaria del sector opera apenas al 40% de su capacidad cuando debería funcionar al 90% o 100%, como consecuencia de la apertura de importaciones.
«Le sacaron el impuesto del 17% a las importaciones, y prácticamente acá no se está vendiendo nada. En Catamarca nos invadieron los productos chinos tanto en calzado como en textil», señaló el dirigente, quien advirtió que el 80% de los comercios del centro de la capital provincial se están cerrando. En los últimos meses, la provincia acumuló conflictos en otras plantas como VVC Textil, donde trabajadoras con hasta 35 años de antigüedad denunciaron despidos sin indemnización y ofertas para trabajar en negro o aceptar máquinas como parte de pago, y Sabri, que despidió a 80 trabajadores de su planta de Recreo.




