El sindicato petroquímico de Puerto General San Martín reclama la construcción de 524 kilómetros de ducto que conectarían Vaca Muerta con San Jerónimo y abastecerían a la industria santafesina. La obra, que estaba prevista hasta fines de 2023, quedó frenada con la asunción de Milei. El gremio advirtió que sin el gas «es prácticamente inviable que vengan nuevas inversiones industriales a la provincia».
El Sindicato de Obreros y Empleados Petroquímicos Unidos (SOEPU) de Puerto General San Martín llevó al Congreso de la Nación un proyecto elaborado por la entidad gremial para que el gasoducto que transporta el gas desde Vaca Muerta hasta Salliqueló, en la provincia de Buenos Aires, se extienda hasta la ciudad de San Jerónimo, en Santa Fe. La iniciativa, que estuvo en carpeta del Estado argentino hasta la asunción del Gobierno de Javier Milei, supone la construcción de aproximadamente 500 kilómetros de ducto que permitan conectar a Santa Fe con el gas de Vaca Muerta para abastecer a las industrias locales y potenciar sus capacidades.
«Tenemos una de las reservas de gas más importantes del mundo y necesitamos que esa riqueza llegue a nuestras industrias. No podemos pensar una Argentina donde lo que se produce en Vaca Muerta termine beneficiando solamente a unos pocos», sostuvo el secretario adjunto del SOEPU de Puerto San Martín, Juan Cappa, en diálogo con Rosario/12. El dirigente explicó el impacto que tendría la obra: «El gas es lo que mueve todo. Es un proyecto que no solamente beneficiaría a la actividad como el sindicato que representamos, que es petroquímico, sino que entendemos que beneficia a toda la industria de la región. Desde las aceiteras, la instalación de nuevas plantas, la generación de energía se hace con gas». Y advirtió: «Si ese gas o esa molécula no llega a la provincia de Santa Fe, es prácticamente inviable que vengan nuevas inversiones industriales a la provincia».

El proyecto, que ahora se denomina Perito Moreno y que originalmente llevó el nombre del ex presidente Néstor Kirchner, contempla 524 kilómetros de ducto de 36 pulgadas que permitirían transportar 21 millones de metros cúbicos diarios. La inversión total estimada es de U$D 2.300 millones, con un ahorro por importación de GNL de U$D 1.090 millones al año y otro en gasoil para generación de U$D 520 millones anuales. La extensión hasta una planta compresora en San Jerónimo estaba prevista hasta fines de 2023, pero «con la asunción del gobierno de Milei eso se frenó, se frenaron todas las obras públicas y nosotros quedamos a la espera de que la molécula de gas llegue a la provincia», explicó Cappa.
El gremio también puso números al impacto industrial de la obra: permitiría una reducción promedio anual del costo energético de entre el 23% y el 28%, podría «inducir» inversiones industriales por entre U$D 3.500 y U$D 4.500 millones, conectar entre 65.000 y 85.000 hogares a la red de gas natural y crear más de 40.000 puestos laborales con el gasoducto en operación. Cappa planteó además el debate de fondo que atraviesa la provincia: «Como provincia tenemos que darnos las discusiones, porque si vamos a hacer una provincia que únicamente sea agroexportadora o de servicios, como un poco es lo que está planteando hoy el gobierno provincial, nosotros no queremos esa provincia. Queremos una provincia que nos abarque a todo y que nos dé oportunidades a todos los trabajadores y a la región. Tenemos que dar la discusión en la provincia de Santa Fe también, si queremos únicamente centrarnos en esas dos líneas, o si queremos industrializar ese gas».




