Trabajadores legislativos de la Agrupación Jauretche instalaron consignas en el Palacio en respuesta a la orden del presidente de la Cámara de Diputados Martín Menem de retirar los mensajes sobre la soberanía de las Islas. La agrupación denunció un intento de censura y defendió el derecho a expresar la causa nacional en la casa de las leyes.
La Agrupación Legislativa Arturo Jauretche, integrada por trabajadores y trabajadoras del Congreso de la Nación, realizó este jueves una jornada de visibilización dentro del Palacio Legislativo en respuesta a la orden del presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, de hacer retirar los carteles y mensajes alusivos a la soberanía de las Islas Malvinas. La medida incluyó la colocación de nuevas consignas y un pronunciamiento público en defensa del derecho a expresar la causa nacional en el edificio que alberga las leyes del país.
Frente al pretexto oficial de evitar un presunto «deterioro edilicio en las paredes», la agrupación emitió un comunicado en el que sostuvo que «la soberanía no daña las paredes» y que «cuidar el Palacio Legislativo exige ante todo honrar el sentido democrático y patriótico de las instituciones». Los trabajadores recordaron que expresar la consigna «Las Malvinas son argentinas» no constituye un daño físico al edificio, sino el cumplimiento de un mandato constitucional e histórico que trasciende cualquier gestión administrativa.

En su pronunciamiento, la agrupación repudió el intento de censura y calificó como «inaceptable» utilizar excusas administrativas para acallar manifestaciones vinculadas a la causa nacional más sensible para el pueblo argentino. «Quienes garantizamos el funcionamiento cotidiano de la Cámara de Diputados reafirmamos que la causa Malvinas no queda supeditada a ninguna directiva de turno», señalaron, en una clara alusión a la decisión de Menem.
La agrupación también rescató las enseñanzas de Arturo Jauretche, el pensador nacional y popular que da nombre al espacio, al afirmar que «la defensa de lo nacional no admite vacilaciones ni concesiones». Los trabajadores legislativos subrayaron que las paredes del Congreso «pertenecen a la historia y a la memoria del pueblo argentino» y que la soberanía sobre las Islas Malvinas «no se tapa, no se despega ni se negocia».




